lunes, 15 de junio de 2009

Carta de Norberto Galasso

Por Norberto Galasso

Carta abierta a la ciudadanía

Norberto Galasso
Norberto Galasso

Estimado compatriota: sé que a usted no lo van a engañar los diarios, ni la pantalla televisiva, ni las radios manejados por poderosos grupos económicos. Sé también que está informado de que De Narváez gasta $867.000 por día en su campaña electoral y además, tengo la certeza de que a usted no le convencen “los versos” que pregona la mayoría de los políticos en declinación. (También usted advirtió, seguramente, que el abogado defensor de De Narváez en el caso de la efedrina es Mariano Cúneo Libarona, quien casualmente es el penalista que defiende a Menem en los juicios por sus negociados.) ¿Cómo no lo va a saber si usted pertenece a la clase media de la Ciudad de Buenos Aires que lee diarios y mira televisión?
Le escribo estas líneas porque sé también que a usted le molestan algunas cosas del kirchnerismo, o muchas. Le confieso que también a mí me dejan insatisfecho algunos aspectos de esta gestión.
Se lo repito, aunque usted sabe bien quiénes son “los otros”: los peronistas Menem y Duhalde, los radicales que estuvieron con De la Rúa, el gran consorcio empresario de los Macri y el multimillonario que encubre las aspiraciones de Duhalde pues, como usted sabe, De Narváez no puede ser presidente porque no es argentino nativo. Y hasta algunos “videlistas” como la “procesista” Cecilia Pando, fervorosa representante de los represores y admiradora de Duhalde, es decir, De Narváez.
Son los que quieren volver a la Corte Suprema en manos de jueces corruptos como en el 2000, a las humillaciones de la Argentina sometida a “relaciones carnales” con los Estados Unidos como en 1998 y subordinada a los planes recesivos del Fondo Monetario Internacional, así como al incesante crecimiento de la deuda externa, con Cavallo y compañía.
Se acuerda, ¿no es cierto? cómo subía todos los días el riesgo país, y los intereses, y el saqueo… Quieren volver a entregar a los financistas especuladores el manejo de los aportes jubilatorios, volver a la libre importación que destruyó gran parte de nuestra industria y provocó la desocupación, de donde surgió la delincuencia y la inseguridad que todavía sufrimos.
¡Cómo no se va a acordar! Usted, comerciante minorista que estaba la mayor parte del día con los brazos cruzados esperando clientes que no llegaban en aquella época desgraciada; usted, joven con inquietudes, que estuvo tentado de sumarse a las colas ante las embajadas de España e Italia, junto a tantos amigos que veían cerrados sus horizontes en nuestro país. Y usted, víctima de los negociados de Menem, que llegó a explotar un cuartel para que no se pudieran contar las armas que se habían vendido ilegalmente, o estafado por De la Rúa, “el moralista” que sobornó a los senadores para sancionar la Ley de Flexibilidad Laboral. ¿Se acuerda de esa ley? ¿Se acuerda de los contratos basura?
Todos ésos son los responsables de aquella Argentina hundida en el fango, en la miseria y la corrupción… y de los cinco presidentes en una semana, ¿se acuerda? Y del corralito y el corralón, cuando tuvimos que salir a la calle, con las cacerolas, para reclamar “que se vayan todos”.
¡No me diga que no se acuerda! Búsquelos en las listas de la oposición. Algunos aparecen, otros están escondidos detrás de De Narváez y de Michetti, mientras Menem y Duhalde ya se frotan las manos pensando que algunos confundidos van a votar a sus títeres y hasta los amigos de De la Rúa se preparan para rebajar, de nuevo, sueldos y jubilaciones, como en aquella época, cuando López Murphy propuso rebajar a la mitad el presupuesto de Educación y Salud para arreglar la economía.
¿No me diga que se olvidó? No puedo creerlo. Aquello no va más y usted lo sabe. No lo van a engañar con las pavadas de si Cristina cambia o no de cartera todos los días o si Kirchner vocifera en vez de persuadir. A ellos les molesta el Gobierno por sus aciertos y no por sus errores, y prometen una Argentina venturosa, cuando tienen el proyecto de volver a los ’90.
Porque aquí, mi amigo, se están jugando cosas mucho más importantes que las chicanas que maneja la oposición, precisamente porque no puede desnudar públicamente su proyecto de regreso al pasado: que si el Gobierno no hace reuniones de gabinete, que si Néstor influye sobre Cristina y otras “zonceras” en las cuales usted y yo no podemos detenernos cuando la cuestión central reside en cómo nos defendemos de la crisis mundial que va alejar de nuevo a los clientes de los comercios, que va a cerrar los horizontes de los jóvenes si vuelven los responsables de que la Argentina estallara en el 2001.
Con algunas caritas nuevas –juveniles porque tienen tatuaje– ellos quieren tapar su proyecto nefasto: por eso no se sabe si son estatistas, fondomonetaristas, latinoamericanistas, ni siquiera si son democráticos o no, porque lo que son es el pasado, aquel que usted y yo vivimos, desde el ’74 hasta el 2003, cuando ellos gobernaban a favor de los grandes consorcios y de los grandes bancos.
Usted sabe, porque está informado, que desde el 2003 se ha bajado la desocupación y ha crecido el Producto Bruto como nunca en nuestra historia y que se vive mejor, aunque el conflicto con el campo desató inflación –más allá de que el INDEC intentase ocultarla– pero que ahora está más o menos controlada.
Usted sabe también, porque no es zonzo, que la Sociedad Rural no salió jamás, en toda su historia, ni tampoco ahora, a defender la democracia y el bienestar del pueblo, sino a proteger sus vacas y sus reproductores que valen millones, así como sus cuentas bancarias en el país y en el extranjero; que se trata de un reducido grupo de grandes terratenientes y sojeros a quienes sólo les interesa exportar y cuanto menos coman los argentinos, mejor, porque hay más mercadería para vender afuera, mientras tienen a los peones “en negro”.
Yo sé que usted entiende todo esto, pero le doy este alerta porque, después, los males los pagamos todos… Usted sabe bien que tenemos que terminar con la necedad de De la Rúa y la viveza de Menem y Duhalde. Y también sabe que todos queremos un país mejor para nuestros hijos y nuestros nietos, pero los que destruyeron lo que íbamos construyendo vienen ahora con “el verso” de un mundo mejor cuando siempre fueron la expresión de un mundo peor.
Este Gobierno, con sus limitaciones, y desaciertos, abre sin embargo un camino. Apóyelo por sus aciertos, sin por eso dejar de criticar sus errores, y empújelo hacia las transformaciones necesarias que urgen en nuestra Argentina.
Hay lo que hay, estimado amigo, y de todo lo que hay, no vote por el pasado. Yo sé que usted no va a jugar con fuego: porque ya otras veces ha sucedido que por creer que se vota lo mejor, se destruye lo que es más o menos bueno y volvemos a lo que es decididamente muy malo. En sus manos está el destino de la Argentina. Estoy seguro de que lo comprende
Sería catastrófico que si se equivocan muchos, en el futuro, tengamos que llorar juntos.

Norberto Galasso
Historiador

domingo, 7 de junio de 2009

La edad del cielo

No somos mas
que una gota de luz,
que una estrella fugaz,
una chispa tan solo en la edad del cielo.
No somos lo que quisiéramos ser,
solo un breve latir en un silencio antiguo con la edad del cielo.

Calma todo esta en calma.
Deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure.
Deja que el alma tenga la misma edad que la edad del cielo.

No somos mas
que un puñado de mar,
una broma de dios,
un capricho del sol
del jardín del cielo.
No damos pie entre tanto tic tac,
entre tanto big-ban.
Solo un grano de sal en el mar del cielo.

Calma todo esta en calma.
Deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure.
Deja que el alma tenga la misma edad que la edad del cielo,
la misma edad que la dad del cielo.

Calma todo esta en calma.
Deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure.
Deja que el alma tenga la misma edad que la edad del cielo,
Que la edad del cielo.

Calma todo esta en calma.
Deja que el beso dure,
Deja que el tiempo cure.
Deja que el alma tenga la misma edad que la edad del cielo,
Que la edad del cielo.

Jorge Drexler (21/9/64, Montevideo)

sábado, 18 de abril de 2009

El dolor y el delito

Apuntes sobre el dolor y el delito
Por Sandra Russo

Lo que pasó en Lanús es lo que no pasó antes frente al Cabildo, cuando tronó el rabino Bergman. En uno y otro suceso se puede ver claramente la diferencia entre lo montado y lo que emana como pus social. El bramido que surge del dolor, aunque ese dolor sea real, también es pasto de manipulación, está recargado con significados que llevan agua a un río revuelto.

A propósito del dolor, uno se pregunta a qué habilita, a qué condena, a qué desvíos llega cuando es compartido y pasa de semilla a yuyo. Ese dolor, en sí mismo, dadas las circunstancias, puede cambiar la historia para bien o para mal. Del dolor dicen que se aprende, pero no siempre. A veces se desaprende. En materia de seguridad, el dolor de las víctimas es un hito de la derecha para soluciones finales de distinto tipo. Pero eso tampoco implica que uno pueda lavarse las manos ante algunos temas, o rechazar la verosimilitud de algunas historias, como la de este jueves. Se esperaba un detonante, y lo hubo.

Si uno le echa una mirada al escenario, ve, de abajo para arriba:

- Una generación de chicos excluidos, los que hoy tienen entre 14 y 16 años, que nacieron y crecieron en la cloaca social que muchos hombres y mujeres trabajadores suponen que no les incumbe. La fallida instalación de un muro entre ricos y pobres no garantiza que otros muros invisibles no funcionen. Por ejemplo, el que se erige entre los indigentes y los pobres. Allí se juega una carta enorme: la de seguir perteneciendo a la estirpe humana.

- Hay una clase trabajadora, esto es, incluida, que diariamente hace malabarismos para no caerse en la cloaca. Pero eso no la dispensa de la impiedad con los otros, sobre todo con aquellos que nunca decidieron nada sobre sus vidas. Los camiones de Andreani que ayer se vieron en el centro de Buenos Aires dan cuenta de la inclusión de la víctima: otros incluidos, sin ir más lejos en la posibilidad del afecto, la lloran y se movilizan por ella y por las demás víctimas del delito. Tienen derecho, por supuesto, y tienen razones. Hay otros por los que nadie llora.

- Hay crisis y desatención: por un lado, no hay trabajo ni educación; por otro, el paco, que es el Rivotril de la cloaca, enferma y mata, pero la sociedad actúa como si no estuviera involucrada: se decomisan éxtasis, cocaína, efedrina, se conoce hasta la jerga del cartel de Sinaloa, pero nadie va preso por traficar paco. Y a los adictos al paco nadie los rehabilita, el Estado no los rehabilita, ontológicamente se los da por perdidos.

- Hay delito. Y hay mucha irritación cuando se citan estadísticas que dicen que sí, que hay delito, pero que no tanto, que estamos todavía muy lejos de los índices de las verdaderas ciudades violentas. No queremos llegar a serlo, pero asociar automáticamente delito con pobreza es un hecho en sí mismo violento.

- Cuando se ametralla desde los micrófonos con pedidos de pena de muerte habría que calibrar también el efecto que esas operaciones mediáticas tienen en los que se propone parar frente al paredón. Esas operaciones mediáticas son disparadores de violencia.

- Lo que atemoriza es el gatillo fácil del paco. Hace unos años había que no oponer resistencia a los asaltos. Hoy el terror proviene de que se mata más fácil y por menos motivos. Los motivos de una mente podrida por el paco son inescrutables. El paco ha terminado de hacer de esa generación de chicos de la cloaca seres que habitan una dimensión distinta. Mental, espiritual, orgánica. Están muy lejos.

- El gatillo fácil del paco puede asociarse con el gatillo fácil del ingeniero Santos, que fue el pionero en esto de dejar aflorar el instinto asesino del incluido, y también con el gatillo fácil de la maldita policía. En los tres casos, en situaciones y con protagonistas bien distintos, se trata de un gatillo que se aprieta contra cualquiera. Lo que caracteriza al gatillo fácil no es quién dispara, sino contra quién dispara: es cualquiera. Eso está uniendo a la gente en este malestar. Cualquiera pueden ser todos.

- Los chicos de la cloaca que asesinan no son muchos. No es un ejército de asesinos el que se agazapa en la periferia del sistema. Es más bien un montón de asustados que se vuelven feroces porque viven como bestias de corral más que como personas. Pero un chico de catorce años mató a un hombre en Valentín Alsina, y de eso hay que hacerse cargo.

- La situación de actual inimputabilidad no es algo que los beneficie. Por el contrario, los sumerge aún más en la nada que son, sin causa, sin proceso, sin defensa. Los hace trabajar para otros. Muchas veces para la policía.

- Una nueva ley que les dé a ellos garantías constitucionales, y a los familiares de las víctimas la posibilidad de que se haga justicia, es lo que se cae de maduro. Pero habría que aclarar que esa ley serviría para reparar este malestar y para evitar que en ese malestar nazcan larvas imprevisibles. Con nueva ley, la cloaca permanecerá allí. Llena de chicos que no saben dónde están.

jueves, 9 de abril de 2009

Los muros

"Somos iguales": un muro que tiene que decir lo que muchos no quieren entender

En estos días en que se construye un muro entre
ricos y pobres,
y en que la preocupación más grande de la gente (eufemismo
con el que los medios hablan de todos nosotros),
es la inseguridad, me acordé de este tema de Serrat...
Una sociedad que no se hace cargo de lo que genera...
Una sociedad que no siente que pierde la solidaridad
como valor y como sentido.
Una sociedad que inventa soluciones falsas desde
la ignorancia de no pensar
que no todos somos lo mismo...
Los muros existen hace mucho.
Ahora algunos los hacen con ladrillos...
 
DISCULPE EL SEÑOR  
(JOAN MANUEL SERRAT)
      
Disculpe el señor, si le interrumpo
pero en el recibidor
hay un par de pobres
que preguntan insistentemente por usted.
No piden limosna, no, ni venden alfombras de lana,
tampoco elefantes de ebáno,
son pobres que no tienen nada de nada.

No entendí muy bien si "nada que vender"
o "nada que perder",
pero por lo que parece
tiene usted alguna cosa que les pertenece.
¿Quiere que les diga que el señor salió?,
¿que vuelvan mañana en horas de visita?,
¿o, mejor les digo como el señor dice:
"Santa Rita...lo que se da no se quita"...?
...se nos llenó de pobres el recibidor,
y no paran de llegar desde la retaguardia,
por tierra y por mar.
Y como el señor dice que salio
y tratándose de una urgencia
me han pedido que les indique yo
por dónde se va a la despensa,
y que Dios se lo pagará.
¿Me da las llaves o los echo?
Usted verá que mientras estamos hablando
llegan más y más pobres,
y siguen llegando.

¿Quiere usted que llame a un guardia
y que revise
si tienen en regla sus papeles de pobre...?
¿..."Bien me quieres, bien te quiero,
no me toques el dinero...?
...pero este asunto va de mal en peor.
Vienen ya millones y curiosamente
vienen todos hacia aquí.
Traté de contenerles pero, ya ve,
han dado con su paradero.
Estos son los pobres de los que le hablé,
le dejo con los caballeros y entiéndase usted.
Si no manda otra cosa me retiraré, si me necesita, llame.
Que Dios le inspire o que Dios le ampare,
que ésos no se han enterado
que Carlos Marx está muerto y enterrado...

domingo, 8 de febrero de 2009

No te dejes desanimar

Crecí escuchando rock nacional. En 1977 cuando salió el disco "Películas" de "La Máquina de hacer pájaros", yo tenía 11 años. Alfre, un vecino nuestro, tenía 7 años más. Y gracias a él conocimos esta música y crecimos con estas canciones.
Hoy rescaté esta canción de Charly.

Nunca dejes de abrirte, no dejes de reirte,
no te cubras de soledad
y si el miedo te derrumba,
si tu luna no alumbra,
si tu cuerpo no da más,
no te dejes desanimar,
basta ya de llorar,
para un poco tu mente y ven acá.


Estás harto de ver los diarios,
estás harto de los horarios,
estás harto de estar en tu lugar,
ya no escuchas el canto de los mares,
ya no sueñas con lindos lugares,
para descansar una eternidad.
No te dejes desanimar,
no te dejes matar,
quedan tantas mañanas por andar.



Charly García, Buenos Aires, 23/10/1951


sábado, 7 de febrero de 2009

Apuesta

Apuesta, es lo que significa este poema para mi.

si pudiera darle a las palabras la forma
de las curvas en las hojas

tal vez dejaría de sentir el tirón
de lo que es arrancado antes de nacer

De Victoria Schcolnik, Buenos Aires, 1984

sábado, 31 de enero de 2009

Otro mundo es posible

Me parece una buena noticia y una buena nota. Dos cosas que dijo Lula: “otro mundo es posible” y “la quiebra del dios mercado”. A lo mejor deja de ser una utopía pensar que una economía más humana es posible, que otros valores vuelven a tener sentido a la hora de tomar decisiones político-económicas.

También es muy valioso lo de Evo Morales. Otros discursos, otro mundo es posible?

Ahí va la nota:

Por Sandra Russo

Desde Belém do Pará

“El mundo desarrollado decía lo que teníamos que hacer en América latina, parecían infalibles y nosotros incompetentes, nos vendieron que el Estado no podía nada y que el mercado desarrollaría nuestros países, y ese mercado quebró por falta de responsabilidad y control, la palabra de orden de hoy es: otro mundo es posible, y aún más, es necesario e imprescindible que busquemos un nuevo orden.” Hubo una ovación cuando dijo “otro mundo es posible” y otra más cuando habló de la “quiebra del dios mercado”. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, no había participado del encuentro entre los presidentes de Paraguay, Venezuela, Ecuador y Bolivia con los movimientos sociales, el jueves, sencillamente porque no fue invitado por los organizadores de ese acto puntual, que fueron los miembros del MST, los Trabajadores Sin Tierra. Pero el hangar de la Universidad Estadual todavía no había recuperado su aspecto habitual de gimnasio, cuando otro encuentro se llevó a cabo por la noche, y allí sí se sumó Lula a Fernando Lugo, Hugo Chávez, Rafael Correa y Evo Morales.

Allí, en el hangar de la Universidad de Belém, bajo un calor denso y pastoso, Lula reivindicó el rol del Estado en el contexto de la crisis global, para garantizar el empleo y la continuidad de los procesos productivos regionales. Como político en funciones hizo también anuncios que para muchos sonaron a electorales y fuera del contexto del debate del Foro, como la suba del salario mínimo y la creación de un millón de viviendas.

Con su estilo didáctico a veces, y agitativo en otros momentos, Lula dijo que aún no se sabe cuál es el piso de la actual crisis. El debate del que participó junto a sus colegas presidentes, a última hora del jueves, se llamó “América latina y los desafíos de la crisis internacional”. “La crisis está llegando a América latina. Hay recesión en Estados Unidos y Europa. En esta crisis el Estado tiene que asumir las inversiones. Vamos a anunciar la construcción de 500.000 casas en 2009 y otras 500.000 en 2010. Petrobras va a invertir 174.000 millones de dólares hasta 2012 para mantener puestos de trabajo”, dijo Lula, que alguna vez fue abucheado en el FSM. En esta oportunidad, sin embargo, el público le fue favorable y hasta entusiasta, fue recibido con respeto y vivado varias veces durante su intervención.

El auditorio estaba desbordado por unos 10.000 participantes, entre dirigentes sociales, indígenas, estudiantes y activistas ambientales, que lo aplaudieron cuando indicó que hasta hace poco los países centrales dictaban todas las recetas, “y ahora la crisis es de ellos”.

“Esta crisis no nació por causa del socialismo bolivariano de Chávez, o por Evo, sino porque en los años ’80 y ’90 el Consenso de Wa-shington estableció que nuestros Estados no debían intervenir para nada”, dijo, en la misma línea que los otros cuatro presidentes presentes. “Me cansé de ir a Londres o a Nueva York a debates con yuppies de 30 años que decían lo que tenía que hacer Brasil y ni siquiera sabían dónde quedaba.” Con ironía invitó a “esos yuppies” a que vayan a decirle “a nuestro querido Obama” lo que tiene que hacer ahora. Con relación a medidas proteccionistas que comienzan a anunciar las economías centrales para protegerse de la crisis, Lula señaló que “en este momento, el proteccionismo va a agrandar la crisis, no a resolverla. Es importante que los países ricos no olviden nunca que han sido ellos los que inventaron esta historia de que el comercio podría fluir libremente. Tenemos muchas esperanzas de que el nuevo presidente estadounidense, Barack Obama, tome decisiones para resolver esta crisis y no deje que los pobres paguen los platos rotos”.

Lula habló del “dios mercado” que “quebró” por falta de controles estatales y arremetió contra los protagonistas de ese proceso: “Esos banqueros que miden el riesgo de nuestro país cerraron la boca”. Y agregó: “La crisis es una oportunidad para devolver a aquellos que decían saber más que nosotros cómo tratar el problema del desempleo. Hasta ahora sólo cuidaron el problema de los banqueros. Yo les puedo asegurar que aquí el pueblo pobre no es el que va a pagar el precio de esta crisis”. Mencionó que también habían sido invitados pero no habían podido asistir “la compañera presidenta Cristina, de Argentina, la compañera Michelle Bachelet, de Chile, y el compañero Tabaré Vázquez”.

Lugo, Chávez y Correa retomaron la línea de los discursos que habían pronunciado un rato antes ante los movimientos sociales.

Evo Morales, en cambio, fue más allá. Propuso concretamente emprender tres campañas mundiales. Una, por la paz y la justicia, para llevar a los responsables de las guerras genocidas a los tribunales y acabar con el derecho de veto del Consejo de Seguridad de la ONU. “Tenemos que acabar con la monarquía de Naciones Unidas; no es posible que un país tenga más poder que 190, que el derecho internacional se aplique por igual para todos”, dijo, a lo que siguió una estruendosa ovación. La segunda propuesta, fue a favor de un “nuevo orden económico internacional basado en la solidaridad, justicia y complementariedad entre las naciones”, que reforme instituciones financieras y comerciales internacionales. “El Banco Mundial –reclamó– el FMI y la Organización Mundial del Comercio (OMC) tienen que ser profundamente transformados si quieren ser instituciones financieras al servicio del pueblo. No podemos permitir que se maquillen para seguir como están.”

La tercera campaña que propuso el presidente boliviano consiste en movilizarse para salvar el planeta. Ello implica “cambiar los patrones de consumo. La madre tierra es nuestro hogar, la fuente de nuestra vida. Si los pueblos del mundo no somos capaces de sepultar al capitalismo, el capitalismo sepultará al planeta Tierra”, dijo Evo, en la línea que será uno de los balances más importantes de este foro: la elevación de la agenda del medio ambiente como una bandera política y común a los países de la región.