sábado, 18 de abril de 2009

El dolor y el delito

Apuntes sobre el dolor y el delito
Por Sandra Russo

Lo que pasó en Lanús es lo que no pasó antes frente al Cabildo, cuando tronó el rabino Bergman. En uno y otro suceso se puede ver claramente la diferencia entre lo montado y lo que emana como pus social. El bramido que surge del dolor, aunque ese dolor sea real, también es pasto de manipulación, está recargado con significados que llevan agua a un río revuelto.

A propósito del dolor, uno se pregunta a qué habilita, a qué condena, a qué desvíos llega cuando es compartido y pasa de semilla a yuyo. Ese dolor, en sí mismo, dadas las circunstancias, puede cambiar la historia para bien o para mal. Del dolor dicen que se aprende, pero no siempre. A veces se desaprende. En materia de seguridad, el dolor de las víctimas es un hito de la derecha para soluciones finales de distinto tipo. Pero eso tampoco implica que uno pueda lavarse las manos ante algunos temas, o rechazar la verosimilitud de algunas historias, como la de este jueves. Se esperaba un detonante, y lo hubo.

Si uno le echa una mirada al escenario, ve, de abajo para arriba:

- Una generación de chicos excluidos, los que hoy tienen entre 14 y 16 años, que nacieron y crecieron en la cloaca social que muchos hombres y mujeres trabajadores suponen que no les incumbe. La fallida instalación de un muro entre ricos y pobres no garantiza que otros muros invisibles no funcionen. Por ejemplo, el que se erige entre los indigentes y los pobres. Allí se juega una carta enorme: la de seguir perteneciendo a la estirpe humana.

- Hay una clase trabajadora, esto es, incluida, que diariamente hace malabarismos para no caerse en la cloaca. Pero eso no la dispensa de la impiedad con los otros, sobre todo con aquellos que nunca decidieron nada sobre sus vidas. Los camiones de Andreani que ayer se vieron en el centro de Buenos Aires dan cuenta de la inclusión de la víctima: otros incluidos, sin ir más lejos en la posibilidad del afecto, la lloran y se movilizan por ella y por las demás víctimas del delito. Tienen derecho, por supuesto, y tienen razones. Hay otros por los que nadie llora.

- Hay crisis y desatención: por un lado, no hay trabajo ni educación; por otro, el paco, que es el Rivotril de la cloaca, enferma y mata, pero la sociedad actúa como si no estuviera involucrada: se decomisan éxtasis, cocaína, efedrina, se conoce hasta la jerga del cartel de Sinaloa, pero nadie va preso por traficar paco. Y a los adictos al paco nadie los rehabilita, el Estado no los rehabilita, ontológicamente se los da por perdidos.

- Hay delito. Y hay mucha irritación cuando se citan estadísticas que dicen que sí, que hay delito, pero que no tanto, que estamos todavía muy lejos de los índices de las verdaderas ciudades violentas. No queremos llegar a serlo, pero asociar automáticamente delito con pobreza es un hecho en sí mismo violento.

- Cuando se ametralla desde los micrófonos con pedidos de pena de muerte habría que calibrar también el efecto que esas operaciones mediáticas tienen en los que se propone parar frente al paredón. Esas operaciones mediáticas son disparadores de violencia.

- Lo que atemoriza es el gatillo fácil del paco. Hace unos años había que no oponer resistencia a los asaltos. Hoy el terror proviene de que se mata más fácil y por menos motivos. Los motivos de una mente podrida por el paco son inescrutables. El paco ha terminado de hacer de esa generación de chicos de la cloaca seres que habitan una dimensión distinta. Mental, espiritual, orgánica. Están muy lejos.

- El gatillo fácil del paco puede asociarse con el gatillo fácil del ingeniero Santos, que fue el pionero en esto de dejar aflorar el instinto asesino del incluido, y también con el gatillo fácil de la maldita policía. En los tres casos, en situaciones y con protagonistas bien distintos, se trata de un gatillo que se aprieta contra cualquiera. Lo que caracteriza al gatillo fácil no es quién dispara, sino contra quién dispara: es cualquiera. Eso está uniendo a la gente en este malestar. Cualquiera pueden ser todos.

- Los chicos de la cloaca que asesinan no son muchos. No es un ejército de asesinos el que se agazapa en la periferia del sistema. Es más bien un montón de asustados que se vuelven feroces porque viven como bestias de corral más que como personas. Pero un chico de catorce años mató a un hombre en Valentín Alsina, y de eso hay que hacerse cargo.

- La situación de actual inimputabilidad no es algo que los beneficie. Por el contrario, los sumerge aún más en la nada que son, sin causa, sin proceso, sin defensa. Los hace trabajar para otros. Muchas veces para la policía.

- Una nueva ley que les dé a ellos garantías constitucionales, y a los familiares de las víctimas la posibilidad de que se haga justicia, es lo que se cae de maduro. Pero habría que aclarar que esa ley serviría para reparar este malestar y para evitar que en ese malestar nazcan larvas imprevisibles. Con nueva ley, la cloaca permanecerá allí. Llena de chicos que no saben dónde están.

jueves, 9 de abril de 2009

Los muros

"Somos iguales": un muro que tiene que decir lo que muchos no quieren entender

En estos días en que se construye un muro entre
ricos y pobres,
y en que la preocupación más grande de la gente (eufemismo
con el que los medios hablan de todos nosotros),
es la inseguridad, me acordé de este tema de Serrat...
Una sociedad que no se hace cargo de lo que genera...
Una sociedad que no siente que pierde la solidaridad
como valor y como sentido.
Una sociedad que inventa soluciones falsas desde
la ignorancia de no pensar
que no todos somos lo mismo...
Los muros existen hace mucho.
Ahora algunos los hacen con ladrillos...
 
DISCULPE EL SEÑOR  
(JOAN MANUEL SERRAT)
      
Disculpe el señor, si le interrumpo
pero en el recibidor
hay un par de pobres
que preguntan insistentemente por usted.
No piden limosna, no, ni venden alfombras de lana,
tampoco elefantes de ebáno,
son pobres que no tienen nada de nada.

No entendí muy bien si "nada que vender"
o "nada que perder",
pero por lo que parece
tiene usted alguna cosa que les pertenece.
¿Quiere que les diga que el señor salió?,
¿que vuelvan mañana en horas de visita?,
¿o, mejor les digo como el señor dice:
"Santa Rita...lo que se da no se quita"...?
...se nos llenó de pobres el recibidor,
y no paran de llegar desde la retaguardia,
por tierra y por mar.
Y como el señor dice que salio
y tratándose de una urgencia
me han pedido que les indique yo
por dónde se va a la despensa,
y que Dios se lo pagará.
¿Me da las llaves o los echo?
Usted verá que mientras estamos hablando
llegan más y más pobres,
y siguen llegando.

¿Quiere usted que llame a un guardia
y que revise
si tienen en regla sus papeles de pobre...?
¿..."Bien me quieres, bien te quiero,
no me toques el dinero...?
...pero este asunto va de mal en peor.
Vienen ya millones y curiosamente
vienen todos hacia aquí.
Traté de contenerles pero, ya ve,
han dado con su paradero.
Estos son los pobres de los que le hablé,
le dejo con los caballeros y entiéndase usted.
Si no manda otra cosa me retiraré, si me necesita, llame.
Que Dios le inspire o que Dios le ampare,
que ésos no se han enterado
que Carlos Marx está muerto y enterrado...

domingo, 8 de febrero de 2009

No te dejes desanimar

Crecí escuchando rock nacional. En 1977 cuando salió el disco "Películas" de "La Máquina de hacer pájaros", yo tenía 11 años. Alfre, un vecino nuestro, tenía 7 años más. Y gracias a él conocimos esta música y crecimos con estas canciones.
Hoy rescaté esta canción de Charly.

Nunca dejes de abrirte, no dejes de reirte,
no te cubras de soledad
y si el miedo te derrumba,
si tu luna no alumbra,
si tu cuerpo no da más,
no te dejes desanimar,
basta ya de llorar,
para un poco tu mente y ven acá.


Estás harto de ver los diarios,
estás harto de los horarios,
estás harto de estar en tu lugar,
ya no escuchas el canto de los mares,
ya no sueñas con lindos lugares,
para descansar una eternidad.
No te dejes desanimar,
no te dejes matar,
quedan tantas mañanas por andar.



Charly García, Buenos Aires, 23/10/1951


sábado, 7 de febrero de 2009

Apuesta

Apuesta, es lo que significa este poema para mi.

si pudiera darle a las palabras la forma
de las curvas en las hojas

tal vez dejaría de sentir el tirón
de lo que es arrancado antes de nacer

De Victoria Schcolnik, Buenos Aires, 1984

sábado, 31 de enero de 2009

Otro mundo es posible

Me parece una buena noticia y una buena nota. Dos cosas que dijo Lula: “otro mundo es posible” y “la quiebra del dios mercado”. A lo mejor deja de ser una utopía pensar que una economía más humana es posible, que otros valores vuelven a tener sentido a la hora de tomar decisiones político-económicas.

También es muy valioso lo de Evo Morales. Otros discursos, otro mundo es posible?

Ahí va la nota:

Por Sandra Russo

Desde Belém do Pará

“El mundo desarrollado decía lo que teníamos que hacer en América latina, parecían infalibles y nosotros incompetentes, nos vendieron que el Estado no podía nada y que el mercado desarrollaría nuestros países, y ese mercado quebró por falta de responsabilidad y control, la palabra de orden de hoy es: otro mundo es posible, y aún más, es necesario e imprescindible que busquemos un nuevo orden.” Hubo una ovación cuando dijo “otro mundo es posible” y otra más cuando habló de la “quiebra del dios mercado”. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, no había participado del encuentro entre los presidentes de Paraguay, Venezuela, Ecuador y Bolivia con los movimientos sociales, el jueves, sencillamente porque no fue invitado por los organizadores de ese acto puntual, que fueron los miembros del MST, los Trabajadores Sin Tierra. Pero el hangar de la Universidad Estadual todavía no había recuperado su aspecto habitual de gimnasio, cuando otro encuentro se llevó a cabo por la noche, y allí sí se sumó Lula a Fernando Lugo, Hugo Chávez, Rafael Correa y Evo Morales.

Allí, en el hangar de la Universidad de Belém, bajo un calor denso y pastoso, Lula reivindicó el rol del Estado en el contexto de la crisis global, para garantizar el empleo y la continuidad de los procesos productivos regionales. Como político en funciones hizo también anuncios que para muchos sonaron a electorales y fuera del contexto del debate del Foro, como la suba del salario mínimo y la creación de un millón de viviendas.

Con su estilo didáctico a veces, y agitativo en otros momentos, Lula dijo que aún no se sabe cuál es el piso de la actual crisis. El debate del que participó junto a sus colegas presidentes, a última hora del jueves, se llamó “América latina y los desafíos de la crisis internacional”. “La crisis está llegando a América latina. Hay recesión en Estados Unidos y Europa. En esta crisis el Estado tiene que asumir las inversiones. Vamos a anunciar la construcción de 500.000 casas en 2009 y otras 500.000 en 2010. Petrobras va a invertir 174.000 millones de dólares hasta 2012 para mantener puestos de trabajo”, dijo Lula, que alguna vez fue abucheado en el FSM. En esta oportunidad, sin embargo, el público le fue favorable y hasta entusiasta, fue recibido con respeto y vivado varias veces durante su intervención.

El auditorio estaba desbordado por unos 10.000 participantes, entre dirigentes sociales, indígenas, estudiantes y activistas ambientales, que lo aplaudieron cuando indicó que hasta hace poco los países centrales dictaban todas las recetas, “y ahora la crisis es de ellos”.

“Esta crisis no nació por causa del socialismo bolivariano de Chávez, o por Evo, sino porque en los años ’80 y ’90 el Consenso de Wa-shington estableció que nuestros Estados no debían intervenir para nada”, dijo, en la misma línea que los otros cuatro presidentes presentes. “Me cansé de ir a Londres o a Nueva York a debates con yuppies de 30 años que decían lo que tenía que hacer Brasil y ni siquiera sabían dónde quedaba.” Con ironía invitó a “esos yuppies” a que vayan a decirle “a nuestro querido Obama” lo que tiene que hacer ahora. Con relación a medidas proteccionistas que comienzan a anunciar las economías centrales para protegerse de la crisis, Lula señaló que “en este momento, el proteccionismo va a agrandar la crisis, no a resolverla. Es importante que los países ricos no olviden nunca que han sido ellos los que inventaron esta historia de que el comercio podría fluir libremente. Tenemos muchas esperanzas de que el nuevo presidente estadounidense, Barack Obama, tome decisiones para resolver esta crisis y no deje que los pobres paguen los platos rotos”.

Lula habló del “dios mercado” que “quebró” por falta de controles estatales y arremetió contra los protagonistas de ese proceso: “Esos banqueros que miden el riesgo de nuestro país cerraron la boca”. Y agregó: “La crisis es una oportunidad para devolver a aquellos que decían saber más que nosotros cómo tratar el problema del desempleo. Hasta ahora sólo cuidaron el problema de los banqueros. Yo les puedo asegurar que aquí el pueblo pobre no es el que va a pagar el precio de esta crisis”. Mencionó que también habían sido invitados pero no habían podido asistir “la compañera presidenta Cristina, de Argentina, la compañera Michelle Bachelet, de Chile, y el compañero Tabaré Vázquez”.

Lugo, Chávez y Correa retomaron la línea de los discursos que habían pronunciado un rato antes ante los movimientos sociales.

Evo Morales, en cambio, fue más allá. Propuso concretamente emprender tres campañas mundiales. Una, por la paz y la justicia, para llevar a los responsables de las guerras genocidas a los tribunales y acabar con el derecho de veto del Consejo de Seguridad de la ONU. “Tenemos que acabar con la monarquía de Naciones Unidas; no es posible que un país tenga más poder que 190, que el derecho internacional se aplique por igual para todos”, dijo, a lo que siguió una estruendosa ovación. La segunda propuesta, fue a favor de un “nuevo orden económico internacional basado en la solidaridad, justicia y complementariedad entre las naciones”, que reforme instituciones financieras y comerciales internacionales. “El Banco Mundial –reclamó– el FMI y la Organización Mundial del Comercio (OMC) tienen que ser profundamente transformados si quieren ser instituciones financieras al servicio del pueblo. No podemos permitir que se maquillen para seguir como están.”

La tercera campaña que propuso el presidente boliviano consiste en movilizarse para salvar el planeta. Ello implica “cambiar los patrones de consumo. La madre tierra es nuestro hogar, la fuente de nuestra vida. Si los pueblos del mundo no somos capaces de sepultar al capitalismo, el capitalismo sepultará al planeta Tierra”, dijo Evo, en la línea que será uno de los balances más importantes de este foro: la elevación de la agenda del medio ambiente como una bandera política y común a los países de la región.

sábado, 3 de enero de 2009

Que la paz jamás sea un lugar común

Encontré hoy en el correo de lectores de Ñ esta carta firmada por Walter Ianelli.

La impotencia y el acostumbramiento frente a lo que pasa nos anestesian, y convivimos con las injusticias y el horror de la peor manera: callando y mirando para otro lado.

A mi la carta me ayudó a despertar...otra vez.

Alita

Ante atrocidades tales como Bush en Irak y lo que ahora está pasando en Gaza -nada más que para dar un par de ejemplos-, sólo me queda pensar en Gandhi que decía: "Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala, es el silencio de la gente buena".

Quizá la figura de Gandhi resulte un tanto retórica y pomposa para el mundo a veces demasiado racionalista y amoral de los escritores, pero definitivamente hay cosas que están bien y otras que son una verdadera porquería, como lo es la imposición de poder a través de las armas y el hambre. Ojalá tengamos en estos días aunque más no sea el 5% de las pelotas de este tipo que quiso cambiar el mundo empezando por él mismo.

"Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podemos mirarlos a los ojos y decirles que vivimos así porque no nos animamos a pelear" decía Mahatma.

Los mensajes "blancos" me embolan, y por lo general me parece que pecan de tantas obviedades que son algo así como un monumento al lugar común. Sin embargo el lugar común es necesario: es importante que todos sepamos sin necesidad de que alguien nos lo diga que matar a otro no es un acto noble. Aunque la idea de la paz y la necesidad de encontrarla debiera ser el gran lugar común del tiempo que corre, puede convertirse en idea original si nos quedamos callados.

Me resisto a pensar en que, a pesar de que la violencia parece ser propia de la naturaleza del ser humano, debamos naturalizar la violencia.

Que todos tengan un 2009 diferente, es mi deseo. No nos quedemos en silencio.

WALTER IANELLI

Antes y ahora

No leo los diarios todos los días. Hoy sí, y encontré esta nota.

Me gustó mucho, muchísimo. Ahí va:


Patrón y empleado juegan en la plaza

Por Sandra Russo

Señor, quiero ir al acto del colegio de mis hijos.
-Pero usted firmó un contrato full time.
-Pero son mis hijos...
-Pero usted es mi empleado...
-¿Y si hacemos los actos de mis hijos en el trabajo?
-Eso sería justo.

Este diálogo desopilante es el que sostienen, mientras suben y bajan en un juego de plaza, un hombre trajeado y otro hombre vestido de civil. La voz en off habla sobre la necesidad de buscar un equilibrio. La propaganda vende barritas de cereal.

La escena es la puesta en escena de un conflicto laboral postflexibilización y preperonista al mismo tiempo. Hay un hombre en manos de otro. El conflicto al parecer escamotea lo laboral para dirigirse a las lealtades familiares o afectivas. Pero al dirigirse hacia allí, directamente, hacia el núcleo más íntimo y duro de lo que el empleado tiene todavía de hombre, el diálogo escupe lo laboral, lo eructa tan fuerte que provoca revulsión. Hay un hombre cuyo tiempo no le pertenece; un hombre cuyas ocupaciones y emociones pelean en forma constante. Ese hombre pero también su patrón dirimen el problema en un subibaja: es cierto que razonan como lo harían chicos de cinco años jugando al jefe y al empleado, pero la escena de plaza es un intento por sumarle falsa carga a la idea de equilibrio.

¿Quién es ese idiota que le pide al patrón permiso para ir al acto escolar de sus hijos? ¿Quién es ese otro idiota que le contesta "firmaste el contrato, fuiste"? ¿Qué sentirían los hijos del empleado al ver a su padre en el subibaja, sin animarse a hablar de derechos, apenas suspirando impotente "pero son mis hijos"? ¿Qué otra cosa es el equilibrio al que llegan si no el de privatizar el patio escolar y trasladarlo a la empresa? En la última recesión que hemos vivido, no hubo trabajadores. En el 2002 lo que había eran desocupados. No había calles cortadas por los gremios, porque no había conflictos gremiales. Había desocupación y piqueteros, cartoneros, infinitas sombras nocturnas de almas en busca de alimentos vencidos.

Hoy tenemos un Congreso visible y tonificado. Hay cruces fuertes, caras horribles, caras nuevas, pero quedó muy lejos ese otro Congreso que vendía leyes y al que esta sociedad y sus comunicadores más puristas le tendieron un rápido manto de olvido. Los robos augurados o profetizados les roban cámara a los robos ya consumados, que están a la vista y algunos de cuyos beneficiarios siguen sentados en su banca, porque hubo quien los votó.

La etapa que comienza, con la lucha por preservar el empleo y las empresas tentadas nuevamente con las probables o presuntas listas de despidos que en estas épocas enloquecen a los que están en ellas y a los que no también, será distinta. Un trabajador no se va a la plaza a dirimir sus problemas laborales. Un trabajador es alguien consciente de que brinda su fuerza de trabajo en determinadas condiciones a cambio de un salario, pero que ningún trato equilibrado puede incluir su vida completa. A eso se le sigue llamando esclavitud. Sería deseable que los creativos de barritas de cereales repensaran un poco más sus ideas locas.