sábado, 7 de febrero de 2009
Apuesta
si pudiera darle a las palabras la forma
de las curvas en las hojas
tal vez dejaría de sentir el tirón
de lo que es arrancado antes de nacer
De Victoria Schcolnik, Buenos Aires, 1984
sábado, 31 de enero de 2009
Otro mundo es posible
Me parece una buena noticia y una buena nota. Dos cosas que dijo Lula: “otro mundo es posible” y “la quiebra del dios mercado”. A lo mejor deja de ser una utopía pensar que una economía más humana es posible, que otros valores vuelven a tener sentido a la hora de tomar decisiones político-económicas.
También es muy valioso lo de Evo Morales. Otros discursos, otro mundo es posible?
Ahí va la nota:
Por Sandra Russo
Desde Belém do Pará
“El mundo desarrollado decía lo que teníamos que hacer en América latina, parecían infalibles y nosotros incompetentes, nos vendieron que el Estado no podía nada y que el mercado desarrollaría nuestros países, y ese mercado quebró por falta de responsabilidad y control, la palabra de orden de hoy es: otro mundo es posible, y aún más, es necesario e imprescindible que busquemos un nuevo orden.” Hubo una ovación cuando dijo “otro mundo es posible” y otra más cuando habló de la “quiebra del dios mercado”. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, no había participado del encuentro entre los presidentes de Paraguay, Venezuela, Ecuador y Bolivia con los movimientos sociales, el jueves, sencillamente porque no fue invitado por los organizadores de ese acto puntual, que fueron los miembros del MST, los Trabajadores Sin Tierra. Pero el hangar de
Allí, en el hangar de
Con su estilo didáctico a veces, y agitativo en otros momentos, Lula dijo que aún no se sabe cuál es el piso de la actual crisis. El debate del que participó junto a sus colegas presidentes, a última hora del jueves, se llamó “América latina y los desafíos de la crisis internacional”. “La crisis está llegando a América latina. Hay recesión en Estados Unidos y Europa. En esta crisis el Estado tiene que asumir las inversiones. Vamos a anunciar la construcción de 500.000 casas en 2009 y otras 500.000 en 2010. Petrobras va a invertir 174.000 millones de dólares hasta 2012 para mantener puestos de trabajo”, dijo Lula, que alguna vez fue abucheado en el FSM. En esta oportunidad, sin embargo, el público le fue favorable y hasta entusiasta, fue recibido con respeto y vivado varias veces durante su intervención.
El auditorio estaba desbordado por unos 10.000 participantes, entre dirigentes sociales, indígenas, estudiantes y activistas ambientales, que lo aplaudieron cuando indicó que hasta hace poco los países centrales dictaban todas las recetas, “y ahora la crisis es de ellos”.
“Esta crisis no nació por causa del socialismo bolivariano de Chávez, o por Evo, sino porque en los años ’80 y ’90 el Consenso de Wa-shington estableció que nuestros Estados no debían intervenir para nada”, dijo, en la misma línea que los otros cuatro presidentes presentes. “Me cansé de ir a Londres o a Nueva York a debates con yuppies de 30 años que decían lo que tenía que hacer Brasil y ni siquiera sabían dónde quedaba.” Con ironía invitó a “esos yuppies” a que vayan a decirle “a nuestro querido Obama” lo que tiene que hacer ahora. Con relación a medidas proteccionistas que comienzan a anunciar las economías centrales para protegerse de la crisis, Lula señaló que “en este momento, el proteccionismo va a agrandar la crisis, no a resolverla. Es importante que los países ricos no olviden nunca que han sido ellos los que inventaron esta historia de que el comercio podría fluir libremente. Tenemos muchas esperanzas de que el nuevo presidente estadounidense, Barack Obama, tome decisiones para resolver esta crisis y no deje que los pobres paguen los platos rotos”.
Lula habló del “dios mercado” que “quebró” por falta de controles estatales y arremetió contra los protagonistas de ese proceso: “Esos banqueros que miden el riesgo de nuestro país cerraron la boca”. Y agregó: “La crisis es una oportunidad para devolver a aquellos que decían saber más que nosotros cómo tratar el problema del desempleo. Hasta ahora sólo cuidaron el problema de los banqueros. Yo les puedo asegurar que aquí el pueblo pobre no es el que va a pagar el precio de esta crisis”. Mencionó que también habían sido invitados pero no habían podido asistir “la compañera presidenta Cristina, de Argentina, la compañera Michelle Bachelet, de Chile, y el compañero Tabaré Vázquez”.
Lugo, Chávez y Correa retomaron la línea de los discursos que habían pronunciado un rato antes ante los movimientos sociales.
Evo Morales, en cambio, fue más allá. Propuso concretamente emprender tres campañas mundiales. Una, por la paz y la justicia, para llevar a los responsables de las guerras genocidas a los tribunales y acabar con el derecho de veto del Consejo de Seguridad de
La tercera campaña que propuso el presidente boliviano consiste en movilizarse para salvar el planeta. Ello implica “cambiar los patrones de consumo. La madre tierra es nuestro hogar, la fuente de nuestra vida. Si los pueblos del mundo no somos capaces de sepultar al capitalismo, el capitalismo sepultará al planeta Tierra”, dijo Evo, en la línea que será uno de los balances más importantes de este foro: la elevación de la agenda del medio ambiente como una bandera política y común a los países de la región.
sábado, 3 de enero de 2009
Que la paz jamás sea un lugar común
Encontré hoy en el correo de lectores de Ñ esta carta firmada por Walter Ianelli.
La impotencia y el acostumbramiento frente a lo que pasa nos anestesian, y convivimos con las injusticias y el horror de la peor manera: callando y mirando para otro lado.
A mi la carta me ayudó a despertar...otra vez.
Alita
Ante atrocidades tales como Bush en Irak y lo que ahora está pasando en Gaza -nada más que para dar un par de ejemplos-, sólo me queda pensar en Gandhi que decía: "Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala, es el silencio de la gente buena".
Quizá la figura de Gandhi resulte un tanto retórica y pomposa para el mundo a veces demasiado racionalista y amoral de los escritores, pero definitivamente hay cosas que están bien y otras que son una verdadera porquería, como lo es la imposición de poder a través de las armas y el hambre. Ojalá tengamos en estos días aunque más no sea el 5% de las pelotas de este tipo que quiso cambiar el mundo empezando por él mismo.
"Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podemos mirarlos a los ojos y decirles que vivimos así porque no nos animamos a pelear" decía Mahatma.
Los mensajes "blancos" me embolan, y por lo general me parece que pecan de tantas obviedades que son algo así como un monumento al lugar común. Sin embargo el lugar común es necesario: es importante que todos sepamos sin necesidad de que alguien nos lo diga que matar a otro no es un acto noble. Aunque la idea de la paz y la necesidad de encontrarla debiera ser el gran lugar común del tiempo que corre, puede convertirse en idea original si nos quedamos callados.
Me resisto a pensar en que, a pesar de que la violencia parece ser propia de la naturaleza del ser humano, debamos naturalizar la violencia.
Que todos tengan un 2009 diferente, es mi deseo. No nos quedemos en silencio.
WALTER IANELLI
Antes y ahora
No leo los diarios todos los días. Hoy sí, y encontré esta nota.
Me gustó mucho, muchísimo. Ahí va:
Patrón y empleado juegan en la plaza
Por Sandra Russo
Señor, quiero ir al acto del colegio de mis hijos.
-Pero usted firmó un contrato full time.
-Pero son mis hijos...
-Pero usted es mi empleado...
-¿Y si hacemos los actos de mis hijos en el trabajo?
-Eso sería justo.
Este diálogo desopilante es el que sostienen, mientras suben y bajan en un juego de plaza, un hombre trajeado y otro hombre vestido de civil. La voz en off habla sobre la necesidad de buscar un equilibrio. La propaganda vende barritas de cereal.
La escena es la puesta en escena de un conflicto laboral postflexibilización y preperonista al mismo tiempo. Hay un hombre en manos de otro. El conflicto al parecer escamotea lo laboral para dirigirse a las lealtades familiares o afectivas. Pero al dirigirse hacia allí, directamente, hacia el núcleo más íntimo y duro de lo que el empleado tiene todavía de hombre, el diálogo escupe lo laboral, lo eructa tan fuerte que provoca revulsión. Hay un hombre cuyo tiempo no le pertenece; un hombre cuyas ocupaciones y emociones pelean en forma constante. Ese hombre pero también su patrón dirimen el problema en un subibaja: es cierto que razonan como lo harían chicos de cinco años jugando al jefe y al empleado, pero la escena de plaza es un intento por sumarle falsa carga a la idea de equilibrio.
¿Quién es ese idiota que le pide al patrón permiso para ir al acto escolar de sus hijos? ¿Quién es ese otro idiota que le contesta "firmaste el contrato, fuiste"? ¿Qué sentirían los hijos del empleado al ver a su padre en el subibaja, sin animarse a hablar de derechos, apenas suspirando impotente "pero son mis hijos"? ¿Qué otra cosa es el equilibrio al que llegan si no el de privatizar el patio escolar y trasladarlo a la empresa? En la última recesión que hemos vivido, no hubo trabajadores. En el 2002 lo que había eran desocupados. No había calles cortadas por los gremios, porque no había conflictos gremiales. Había desocupación y piqueteros, cartoneros, infinitas sombras nocturnas de almas en busca de alimentos vencidos.
Hoy tenemos un Congreso visible y tonificado. Hay cruces fuertes, caras horribles, caras nuevas, pero quedó muy lejos ese otro Congreso que vendía leyes y al que esta sociedad y sus comunicadores más puristas le tendieron un rápido manto de olvido. Los robos augurados o profetizados les roban cámara a los robos ya consumados, que están a la vista y algunos de cuyos beneficiarios siguen sentados en su banca, porque hubo quien los votó.
La etapa que comienza, con la lucha por preservar el empleo y las empresas tentadas nuevamente con las probables o presuntas listas de despidos que en estas épocas enloquecen a los que están en ellas y a los que no también, será distinta. Un trabajador no se va a la plaza a dirimir sus problemas laborales. Un trabajador es alguien consciente de que brinda su fuerza de trabajo en determinadas condiciones a cambio de un salario, pero que ningún trato equilibrado puede incluir su vida completa. A eso se le sigue llamando esclavitud. Sería deseable que los creativos de barritas de cereales repensaran un poco más sus ideas locas.
domingo, 26 de octubre de 2008
Hipocresía
Antonio Machado. 1875-1939
sábado, 18 de octubre de 2008
Inventar un lenguaje
"Hay que inventar un lenguaje que no produzca belleza - sino hambre infinita, mortalidad infantil donde nuestros ojos se desorbiten como estos monstruos sin lactancia.
Palabras traídas por las olas donde podamos sentirnos raquíticos -Lenguajes nuevos - alegres en las desgracias - obsceno por subversivo -- porque la desgracia es resignación -tristeza- la acción es la esperanza. Eso, nuevo lenguaje de nuevas esperanzas. Todos juntos. Alguna vez aprendamos a hablar otra vez, olvidando el lenguaje anterior, impotente para intensidades. Barroco - Infiel. Quema de saberes viejos - tiene que sonar pornográfico, que el lenguaje vomite y excrete realidades, que las olas traigan nuevas palabras barrenadas y nos hagan sentir en el cuerpo sólo un poco de hambre - solo un poco de salud - solo un poco de todo. Las palabras sensaciones.
Convulsiones como respuestas. Eso -que las nuevas palabras del nuevo lenguaje nos hagan epilépticos por un rato.
Para confirmar que las palabras han llegado y nos maltratan, nos cadaverizan. Quien sabe hay muertes por reflujo. Es bueno. Pero estemos seguros que llegaron, que no son palabras muertas - Edificios con ladrillos de lenguaje que no sirven más para expresar nada. Palabras que significan - que quieren abarcar el mundo ya no abarcan nada - Palabras que describen conferencias y reunión que no que no que no que no.
Balbuceemos las otras, las que no significan - pero expresan los ojos reventados - los dolores infinitos... los aullidos. Aprender todo de nuevo... aprender a ignorar todo lo aprendido. Que explote toda la impostura. Toda -pero toda junta. Y de esos escombros el lenguaje nuevo.
La palabra interdicta, obscenidad de los goces infinitos y de los dolores que ya no caben en lenguajes viejos. Inventemos. Inventemos todo. Pero que sea loco loco loco. Enterremos el sentido común. Una gran tumba a la belleza - A los grandes gestos que nos vaciaron el sentido de algo.
Un gran entierro de todo aquello que llamamos humano, todavía que de las olas venga el resto - las palabras nuevas - los pedazos, lo que quedó afuera, las sílabas barrenadas que arrojamos al mar del desperdicio.
Sólo de allí -la gran resurrección obscena. De cunas escondidas. Que no signifique nada. Que exprese el hoy. El hoy de todos. Blu - blu - blu blu. Blus blus. Ya vienen, atención. Vienen las olas. Blus. Blus. Blue. No significan nada. Sólo blug blug blug. Nada nada nada. Belleza de los restos de las sobras. Poesía de los escombros. Intensidad del mar embravecido. Nada más que eso.
A la hoguera con los lenguajes viejos -ya no nos sirven- olor a trampa y a impudicia, no soñemos con el hombre nuevo - rescatemos de las sobras - de los restos - de los desperdicios - de los escombros y de las cunas palabras que hemos arropado y que las olas traen - y construyamos un lenguaje nuevo con fuerza de obscenidad - inventemos la potencia de las nuevas palabras - no cambiemos a los hombres - cambiemos su lenguaje - su retórica encallecida - que envejece, que hace vivir a medias con tristeza - Un nuevo lenguaje alegre - potente - para un nuevo hombre. Pero necesitamos arrasar con todo - arrasar - arrasar - arrasar".
Por Eduardo Tato Pavlovsky (Bs. As., 1933).
sábado, 6 de septiembre de 2008
El arte y el abandono
Louise Bourgeois. Escultora francesa. (1911)