martes, 10 de julio de 2012

¿La Patria tiene dos cumpleaños: el 9 de julio y el 25 de mayo? Por Norberto Galasso

 


 Hace “una temeridad de años” –como solía decir Atahualpa Yupanqui refiriéndose a su niñez– asistí en mi escuela primaria a una pregunta inquietante realizada por un compañero a la maestra: “Señorita, ¿la Patria nació dos veces? ¿Tiene dos cumpleaños: el 25 de mayo y el 9 de julio?” Recuerdo también el azoramiento de la docente que rápidamente pasó a otros temas menos complejos. Sin embargo, ante la llegada de un nuevo 9 de julio, todavía aquella pregunta carece de respuesta para gran parte de los argentinos, especialmente, en los institutos de enseñanza.
Según la historia tradicional mitrista, nos independizamos el  25 de mayo de 1810, cuando fue derrocado el virrey. Para la misma historia – que todavía se sobrevive increíblemente– se declaró la independencia en Tucumán el 9 de julio de 1816.  Este absurdo tiene todavía vigencia y de allí que “una historia boba” provoque el bostezo de los alumnos: habríamos vivido seis años, siendo independientes, pero ocultándolo bajo “la máscara de Fernando VII”, en base a la cual la Primera Junta juró obediencia a dicho señor, y más aún –ahora lo sabemos por testimonios de aquella época– la bandera española flameó en el Fuerte de Buenos Aires hasta 1814. En relación con esto, el profesor J. C. Chiaramonte sostuvo, hace unos años, que nadie o casi nadie tenía intenciones independentistas entre los hombres de Mayo y que suponía que “la fábula” de “la máscara de Fernando VII” no se enseñaba ya en ningún colegio. Sin embargo, casi contemporáneamente, los fascículos coleccionables de Historia Argentina publicados por el Colegio Nacional  Buenos Aires, bajo la dirección de Aurora Ravina, persistían en darle validez a ese supuesto ocultamiento, con lo cual se insistía en festejar el cumpleaños patriótico el 25 de mayo y después, hacer nacer a la Patria –por segunda vez– el 9 de julio.
Esta incoherencia –que se correspondía con el carácter de semicolonia inglesa que el país mantuvo hasta 1945 y la dominación oligárquica sobre la superestructura cultural, así como con la subordinación posterior al ’55 respecto del FMI (en buen romance, imperialismo yanqui)– fue destruida, sin embargo, por varios historiadores “malditos”, de esos que no tienen sillones en la Academia de la Historia, tales como Alberdi, Ugarte, Molinari, León Suárez, Narvaja, Rivera, Ramos, pero todavía no ha alcanzado la debida difusión que aclare ese interrogante peligroso de mi compañero de banco.
Ahora sabemos –los que quieren oír, pues no sólo el virrey Cisneros era sordo– que Mayo no fue una revolución antiespañola porque la mayor parte de los protagonistas eran españoles o hijos de españoles, que no fue por el comercio libre para atarnos a Inglaterra porque ya lo había sancionado Cisneros en 1809. Ahora sabemos que una Junta elegida por el pueblo, por tanto democrática, desplazó al virrey pero juró lealtad a Fernando VII, al igual que lo hicieron las demás insurrecciones en Hispanoamérica, así como también las juntas españolas a partir del 2 de mayo de 1808, levantadas contra el invasor francés, confiando en que el detenido Fernando VII sería capaz de modernizar a España, las mismas juntas que sancionaron la Constitución Democrática de 1812 y que, por su naturaleza liberal-revolucionaria declararon que las tierras de América cesaban de ser colonias para ser provincias con los mismos derechos que las provincias españolas (22/1/1809). Ahora sabemos también que la Junta de Cádiz aconsejó a los americanos derrocar a los virreyes (28/2/1810) y que los americanos fueron invitados a la Convención Constituyente de Cádiz como provincias españolas. Ahora comprendemos por qué había españoles en la Primera Junta (Larrea y Matheu), en el Triunvirato (Álvarez Jonte, que era español al igual que  el compositor de la música del himno Blas Parera), así como también  en el Ejército (Arenales y un gran hombre que, en tono castizo, empleaba refranes españoles pues había vivido entre los seis y los 33 años en España y combatido bajo la bandera española durante 30 batallas –el tío Pepe, para la familia–, que era el glorioso general de la emancipación y la confederación hispanoamericana junto con Bolívar, un tal José de San Martín).
Alberdi lo había dicho en tres líneas: “La Revolución de Mayo es un momento de la revolución hispanoamericana, ésta es un momento de la revolución española de 1808 y ésta lo es de la revolución francesa.” Es decir, es la expansión de gobiernos populares, democráticos, sin inicial intención independentista. Pero el Alberdi de Grandes y pequeños hombres del Plata también fue un maldito por oponerse a la barbarie genocida de Mitre en la Guerra contra el Paraguay, de modo que sus palabras también fueron silenciadas. Ahora puede concluirse que la historia escolar fue una fábula inventada por  Mitre –para beneficio de sus amigos los ingleses– y para hacernos nacer antiespañoles y probritánicos (para incorporarnos al Primer Mundo, como decía el “innombrable”).
Esa revolución democrática de mayo se tornó independentista a partir de 1814 cuando retornó la monarquía absolutista a España, pues de otro modo, si seguía atada a España, perdería su condición democrática para volver al absolutismo. La carta de Gervasio Posadas a San Martín, en 1814, comentando la derrota de la revolución española, es el punto de partida, ahora sí, de la vocación independentista que se concreta el 9 de julio en Tucumán. El Congreso allí reunido emite por ello un documento, donde explica la traición de Fernando al regresar al trono, y la razón, en ese momento, de declararse independientes; pero lo hace como “Provincias Unidas en Sudamérica”, proyecto que Bolívar intentará concretar diez años después, en 1826, como la Patria Grande o Gran Confederación, y que hoy estamos reconstruyendo a través de la Unasur, la CELAC, el ALBA y otros organismos semejantes que están poniendo muy nerviosos a los hombres del Imperio.
En resumen: festejemos la independencia sancionada en 1816, festejemos también el Congreso de Oriente por el cual Artigas declaró la libertad y la independencia el 29 de junio de 1815 (curiosamente un 29 de junio, pero de 1935, nació FORJA). Y festejemos asimismo el 25 de Mayo como expresión del protagonismo popular que enlaza con lo anterior, porque sólo él puede hacer patria latinoamericana libre y verdaderamente democrática. Y terminemos con la bobería del “libre comercio”, de "la gente decente” en el Cabildo Abierto (Martínez de Hoz, Quintana y el grupo de Álzaga votaron a favor del virrey y nosotros ganamos la votación con el cartero French, el empleado Beruti, el tipógrafo Donado, el cura Aparicio, el “gigante” Arzac, el desocupado Horma y tantos otros que el virrey, en su informe, considera “la chusma”). Y por supuesto, Moreno, Castelli y Belgrano, y muchos otros anónimos. Pues condición para ganar el futuro es saber cómo fue el pasado y quiénes somos hoy. «

jueves, 28 de junio de 2012

Hondureños en resistencia marchan para conmemorar golpe de Estado contra Zelaya

28 de Junio de 2012


El Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), junto a otros movimientos sociales, marchan este jueves en Honduras para conmemorar el tercer aniversario del golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya.
Las movilizaciones se realizan en los 18 departamentos del país. En Tegucigalpa, la marcha se extiende desde la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán hasta la Palza Morazán, donde se concentrarán.

El FNRP informó que en la jornada también expresarán su solidaridad con el pueblo paraguayo “que ha emprendido su lucha por restituir el orden democrático”
; por ello han hecho un llamado para que “en todas las movilizaciones se enarbole la bandera de Paraguay, bajo el lema ‘Todos somos Paraguay, No más golpes de Estado”.

Además manifestaron que esta movilización es “una muestra preliminar de lo que será el lanzamiento a la candidatura presidencial de Xiomara Castro de Zelaya por el Partido Libertad y Refundación (Libre)”, que está prevista para el próximo domingo 1 de julio en la ciudad de Santa Bárbara, al noroccidente del país.

Movilizaciones en Estados Unidos

Entretanto, en Estados Unidos, la Red de Solidaridad con Honduras (HSN por sus siglas en inglés), conformada por más de 30 organizaciones estadounidenses, realiza acciones en nueve ciudades del país.

En un comunicado publicado en la página web del FNRP, la HSN señala que “está exigiendo que los EE.UU. ponga fin a su intervención militar y de seguridad (tanto financiera como directa) en apoyo al gobierno de Honduras”.
Señalan que en los últimos tres años “la violencia política y las violaciones de los derechos humanos han incrementado”.

Agregan que “desde el golpe han ocurrido cientos de asesinatos que parecen tener motivos políticos. Esto incluye a 70 miembros de la comunidad Gay (GBLT); por lo menos 50 campesinos y otros sindicalistas, maestros, activistas indígenas y miembros del partido Libre. Además más de 20 periodistas han sido asesinados”.
El HSN asegura que “después del golpe de 2009, el gobierno de los EE.UU. rápidamente se acomodó con los golpistas y además de proporcionar apoyo diplomático, está profundamente involucrado en la formación, asesoramiento y equipamiento de militares y policía hondureños”.
Fuente: AVN

jueves, 14 de junio de 2012

Desaparecido quiere decir desaparecido


 
 - Hay palabras que deberían ser retiradas del diccionario...
- Qué mal que arrancamos, Ferretti.
- ¿Vio que algunos clubes de fútbol sacan de circulación el número de una camiseta en homenaje al ídolo que se despide? No habrá ninguno igual, no habrá ninguno. De allí para adelante ese número remitirá únicamente a ese jugador y nadie más podrá utilizarlo.
- ¿Y de qué forma eso vendría a validar su idea de expurgar el mataburros?
- Hay palabras, me parece, que la historia funde con su significado: combinaciones de fonemas que, aunque técnicamente podrían aludir a múltiples realidades parecidas entre sí, acaban definiendo un objeto único e inconfundible. Fíjese, por ejemplo, la palabra "desaparecido". Para cualquier argentino mayor de cincuenta años, "desaparecido" quiere decir una sola cosa; una palabra que se me ocurre inventada expresamente para describir la más dolorosa, perfecta y perversa expresión de la crueldad humana.
- No creo, Ferretti, que vaya a solucionar el tema arrancándola del diccionario.
- Su literalidad a veces me irrita. Era una exageración didáctica. Lo que quiero decir es que su pertenencia al lenguaje la expone a ser utilizada metafóricamente casi siempre con la intención de tergiversar su significado insustituible.
- Cuando Lanata se considera un "desaparecido"...
- ...Está falseando una historia, se está desmintiendo a sí mismo, y no creo que su intención sea otra que provocar, engordar el rating y reafirmar su condición de opositor al gobierno. En cualquier caso, tiene el derecho, y la inmensa suerte, de poder decir lo que muchos no pudieron.
- "Dictadura" es otra de esas palabritas que suele experimentar curiosas mutaciones semánticas, según quien las pronuncie.
- Le confieso -confiesa Ferretti- que me asustó un poco comprobar con qué facilidad y con qué odio brotaba de las bocas de chicas de 16 o 17 años durante los últimos cacerolazos. Alguien les explicó mal alguna cosa. Porque convengamos que, por obvias razones cronológicas, no les ha tocado vivir ninguna dictadura.
- Persecuciones, cárcel, tortura, clausura del Congreso, censura previa, intervención de las universidades, alternancia en el poder de militares ágrafos que se elegían y desplazaban entre ellos. ¿Qué saben, Ferretti, estos jóvenes airados de los ecos que desde la caverna de la historia nos devuelve la palabra "dictadura"?
- Es curioso. En estos días en los que hay gente que reclama contra la corrupción, que pide que la dejen comprar dólares, que rechaza el revalúo de la pampa, a nosotros nos da por defender nuestros depósitos verbales.
- Falta de códigos, diría el estructuralista contemporáneo Ricardo Caruso Lombardi.
- Usted se ríe, pero déjeme leerle algo que salió esta semana en los medios.
- Avanti, Ferretti
- Todo es razonable y Jesús es el Señor de la locura y los quiere locos por la vida, para que den la vida por los demás, para que sean fecundos, para que no terminen estrolados en una casa de salud. Textual
- ¿Charly García? -arriesgo casi sin pensar
- Le erró. Pruebe, le doy otra oportunidad...
- Me rindo, Ferretti.
- Es parte de la arenga con que monseñor Bergoglio recibió a los chicos que se dirigían a Plaza de Mayo el día de Corpus Christi.
- Me lo perdí: yo trato de no pasar por Plaza de Mayo en la semana de Corpus Christi. Pero debo aceptar que también él ha modernizado su lenguaje.
- No crea. Cinco minutos antes había llamado a los diputados "mercaderes de la muerte". Pero me parece que se refería sólo a los que están a favor de la despenalización de la droga.
- Ese tema lo pone de la cabeza. Digo, en tren de robar vocabulario.
- Si quiere saber la verdad -amenaza Ferretti-, yo no tenía una posición muy clara respecto del asunto. Y esa frasecita de la locura acabó por convencerme.
- ¿Ahora está a favor o en contra?
- El voto es secreto. ¿Usted que piensa? De la frasecita, digo.
- Nunca estuve tan absolutamente en desacuerdo con algo. Para empezar, y nunca pude evitarlo, confío más en la cordura que en la estulticia. Para seguir, no quiero que nadie dé la vida por nada. Fecundos, ok, pero que usen preservativo. Y, por último, prefiero que terminen estrolados en una casa de salud a que aparezcan tirados y golpeados en el patio de una comisaría..

domingo, 27 de mayo de 2012

Posneoliberalismo en Brasil. América Latina en Movimiento

Por Emir Sader

Las referencias fundamentales para comprender el mundo contemporáneo son el imperialismo y el capitalismo, sin los cuales nada resulta inteligible. Así, evaluar a gobiernos y a fuerzas políticas significa, antes que todo, evaluar la posición que tienen respecto a estas dos referencias.
Los nuevos gobiernos latinoamericanos, que se volvieron mayoritarios en el continente, deben ser considerados progresistas, porque desarrollan procesos regionales de integración autónomos respecto a la hegemonía norteamericana y, por otro lado, a contramano de los gobiernos neoliberales que los han precedido, priorizan políticas sociales y no ajustes fiscales, a la vez que desarrollan Estados que inducen el crecimiento económico y garantizan derechos sociales, en lugar de Estados mínimos.
El gobierno brasileño de Lula fue el segundo en ser elegido, en 2002, después de Hugo Chávez, y se inició con una postura que fue fundamental para el futuro de América latina; recogiendo las manifestaciones en contra Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), el gobierno brasileño bloqueó su concreción, abriendo espacio para el fortalecimiento y expansión de los procesos de integración regional. Brasil empezaba a redefinir su lugar en el plano internacional, saliendo de la tradicional situación subordinada a los Estados Unidos, adoptando una posición soberana, independiente, lo cual fue decisivo para cambiar la correlación de fuerzas en el continente y para generar el aislamiento de Estados Unidos en la región.
Paralelamente, el gobierno Lula definió la prioridad de las políticas sociales, en lugar del ajuste fiscal, lo cual le permitió, aun bajo duros ataques de la derecha, conquistar gran popularidad, superar esa ofensiva, consolidar su liderazgo y elegir su sucesora. Todo ello fue posible porque Brasil –el país más desigual del continente y del mundo– por primera vez disminuyó la desigualdad, la pobreza y la miseria.
Con el gran apoyo popular logrado, Lula impuso varias derrotas a la derecha. Incluso, teniendo prácticamente toda la prensa en contra suyo, Lula logró reelegirse y elegir su sucesora, Dilma Rousseff, como presidente de Brasil.
Sin embargo, ese proceso no se da de manera lineal, ni ha logrado superar los principales escollos para consolidar lo conquistado y seguir avanzando. Los avances en Brasil se llevaron a cabo en las líneas de menor resistencia de las relaciones de poder existente.
El gobierno posneoliberal en Brasil avanzó inicialmente en dos líneas de mayor debilidad del neoliberalismo: las prioridades de las políticas sociales, a través de un agregado de programas –como bolsa familia, luz para todos, mi casa mi vida, micro créditos, entre otros–; pero el que más efectos sociales tiene ha sido el aumento continuo de los sueldos y de los empleos formales. Y los proyectos de integración regional, partiendo del Mercosur, ampliando ese proceso hacia Unasur, el Consejo Suramericano de Defensa, el Banco del Sur, la Comunidad de Estados Latinoamericanos.
Frente a la crisis del 2008, quedó claro que había una tercera dimensión en la diferenciación del gobierno brasileño respecto al neoliberalismo: el rol del Estado, que pasó a ser instrumento esencial para políticas anticíclicas de resistencia a la recesión internacional. En lugar del Estado mínimo, se impuso un Estado inductor del crecimiento económico y garantía de la afirmación de los derechos sociales.
La economía brasileña salió de la larga recesión que Lula había heredado de Cardoso, por primera vez disminuyó la desigualdad social, Brasil pasó a tener protagonismo internacional, en el plano regional y en los intercambios Sur-Sur.
Esas grandes transformaciones en la sociedad y en el Estado brasileño se han hecho en el marco de las regresiones apuntadas anteriormente. Algunos de estos avances han sido recuperación de la capacidad de acción del Estado, la recuperación de los niveles de formalización del mercado de trabajo, el rescate de las múltiples formas de fragmentación social.
Pese a estos avances, que determinaron que un gobierno como el de Lula alcance el mayor apoyo que gobierno alguno haya tenido, aun con los grandes medios en su contra, no hubo transformaciones estructurales en aspectos determinantes en la sociedad brasileña.
Los desafíos. La coyuntura actual plantea con claridad justamente los tres más importantes temas pendientes en Brasil, para que la superación del neoliberalismo adquiera un carácter irreversible. Por una parte, Dilma Rousseff desarrolla una fuerte ofensiva contra lo que fue una marca negativa distintiva de Brasil: la tasa de interés más alta del mundo.
Si ese ya era un problema que frenaba el ritmo de desarrollo de la economía brasileña, se ha vuelto aún más grave cuando las grandes potencias del centro del capitalismo, frente a la crisis que viven, promueven formas de proteccionismo cambiario, devaluando sus monedas y aumentando así su competitividad, arrojando, además, dinero al mercado para socorrer a sus economías en crisis, capitales que llenan las economías periféricas. Brasil es víctima privilegiada de estas políticas, por su alta tasa de interés.
El gobierno pasó a usar fuertemente los bancos públicos para presionar la baja de las tasas de interés, con resistencia inicial de los bancos privados, hasta que tuvieron que ceder, acompañando la baja. Pero el enfrentamiento se planteó claramente, con la presidenta de Brasil, reiterando un discurso duro en contra del capital especulativo y logrando el aislamiento de los bancos.
Paralelamente, la gran bancada parlamentaria vinculada a los agronegocios aprobó una reforma profundamente regresiva en el Código Forestal, contando con los votos de la derecha, de aliados de centro del gobierno e incluso de un partido de izquierda (PC do B). Dilma, cuando se acerca la reunión de Río+20, va a vetar por lo menos algunas partes de la ley, especialmente en la que se decreta amnistía para quienes han deforestado.
Dilma choca así con dos de los sectores que se han constituido en los mayores obstáculos a la implementación de un modelo de ruptura con el modelo neoliberal. El tercero es el monopolio privado de medios de comunicación. Estos pasaron a estar bajo ataque, no por iniciativa del gobierno, sino por una investigación parlamentaria que involucra medios de la prensa privada –toda ella opositora– con casos de flagrante corrupción. Ello pone a la mídia privada a la defensiva y bajo acusación, mientras que hasta aquí han estado en la ofensiva en las denuncias en contra del gobierno.
De la resolución de esos conflictos dependerá en buena medida la evolución posterior del gobierno brasileño. Además, se discute este año en el Congreso brasileño el tema del financiamiento público de las campañas electorales, que tiene dificultades para ser aprobado, pero sin el cual se vuelve casi imposible un cambio popular en la composición del Parlamento. Asimismo, en las elecciones municipales se juega la continuidad o no de la derecha en la dirección de la principal ciudad del país –Sao Paulo– en donde precisamente el candidato derrotado en las elecciones presidenciales –José Serra– es, hasta ahora, el favorito para triunfar, pero que encuentra un eventual obstáculo en el empeño de Lula de hacer campaña activa a favor del joven ex Ministro de Educación, Fernando Haddad.

sábado, 19 de mayo de 2012

El macrismo lanza su pata peronista

El ala peronista del PRO lanzó este sábado en la ciudad de Rosario la Corriente Nacional Propuesta Peronista, un proyecto que apunta a ser uno de los motores de la campaña presidencial de Mauricio Macri de cara a las elecciones de 2015.

Con esta nueva línea política, el PRO intentará sumar a dirigentes de diferentes extracciones políticas en diversos puntos del país, con el fin de ampliar la base territorial del partido y apuntalar la candidatura presidencial del jefe de Gobierno porteño.

El lanzamiento de la corriente del PRO se llevó a cabo en el Sindicato de Trabajadores del Plástico, ubicado en la Ruta Nacional 9, adonde concurrieron legisladores, funcionarios del Gobierno de la Ciudad y referentes provinciales del PRO, como el santafesino Miguel del Sel, invitado especial del acto.

"Veo a muchos jóvenes, pero también a muchas personas mayores que siguen esperando el 82 por ciento en sus jubilaciones. La política tiene que dejar de ser un negocio de unos pocos, sino díganme donde están las obras, donde están las viviendas en la provincia de Santa Fe y en todo el país que la gente tanto espera", indicó Del Sel, excandidato a gobernador de Santa Fe.

La Corriente Nacional Propuesta Peronista es impulsada por el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Cristian Ritondo, y el subsecretario de Gobierno de la Ciudad, Álvaro González, ambos llegados al macrismo desde las filas justicialistas.

"Hace casi 10 años compañeros del PJ Buenos Aires soñamos con este proyecto, y el mismo partido nos excluyó. Acá estamos los que soñamos una Argentina diferente, los que verdaderamente creemos en la justicia social. Acá estamos los peronistas que no nos arrodillamos, nos podrán sacar la filiciación al PJ, pero jamás el corazón peronista. Estamos los que hablamos del futuro, y el futuro es Mauricio Macri", indicó Ritondo.

Además, en su mensaje, ironizó con el ´Él y el Ella´ que habitualmente utiliza la presidenta Cristina Kirchner, al señalar que "Él es Perón, y ella es Eva Duarte", y "el presidente 2015 es Mauricio Macri".

Otro de los oradores fue el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli, quien recordó su pertenencia peronista y justificó su acompañamiento a Macri porque, según dijo, el mandatario porteño "hace peronismo".

"Como decía el general: mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar y Mauricio Macri es un hacedor. Él no se proclama peronista, él hace peronismo, por eso lo seguimos y por eso va a ser el próximo presidente de nuestra querida República Argentina", afirmó Santilli.

El plenario fue abierto por el coordinador de Propuesta Peronista, Eduardo Mondino, y tras las palabras de Alfredo Meckievi, González y Santilli, la diputada provincial santafesina Alejandra Vucasovich dijo que "el desafío en Santa Fe es salir casa por casa, pensando en el desafío de 2013, pero ya mirando hacia el 2015, en donde la meta es llegar con Miguel del Sel a la Gobernación".

De la actividad participaron algunos de los principales actores del elenco macrista como el ministro de Gobierno y armador político del PRO, Emilio Monzó; el jefe de Gabinete, Horacio Rodriguez Larreta; el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti; además de los presidentes de los bloques de diputados y senadores bonaerenses del Pro-Peronismo, Marcelo Di Pascuale y Alfredo Meckievi, respectivamente; y las flamantes incoporaciones del PRO Adrián Menem y Pablo Rojo.

No faltaron a la cita el diputado nacional Jorge Triaca; el diputado bonaerense Gustavo Ferri; y los legisladores poteños Rogelio Frigerio; Bruno Screnci; Daniel Lipovetzky; Jorge Garayalde; José Luis Acevedo; Fernando Elias y Roberto Quattromano, entre otros.

Luego de los discursos, los dirigentes emitieron un documento bajo la consigna "Sin República no hay justicia social" y, pasada una hora de abrazos y apretones de manos, todos coincidieron en el escenario, al que ascendieron cantando la histórica marcha peronista.

Fuente: http://www.ambito.com/noticia.asp?id=637536

jueves, 17 de mayo de 2012

A raíz de debates sobre "la neutralidad"


Polémica entre Félix Luna y Arturo Jauretche

En estos días hay muchos debates y discusiones a raíz del rol de los periodistas, si es posible la neutralidad, diferenciar la objetividad de la neutralidad. Y neutralidad no sólo del periodismo y los periodistas: actores, ciudadanos etc etc etc.Encontré en un libro que estoy leyendo (Historia de la Argentina. Desde los pueblos originarios hasta el tiempo de los Kirchner" de Norberto Galasso) esta polémica entre Félix Luna y Arturo Jauretche que me parece que viene justo para ese debate.

El eclecticismo de la Historia Social es llevado por Félix Luna a sus últimas consecuencias. Ello le vale una polémica con Arturo Jauretche en 1972. Con motivo de la exhibición de la película Juan Manuel de Rosas, de Manuel Antín, Luna sostiene que “el mismo primitivismo con que la historia de Grosso dividía a los argentinos en buenos y malos es el que campea esta película. La diferencia es que los malos de Grosso son los buenos de Antín y viceversa (…) Aquí se revive aquel viejo esquematismo con el más elemental maniqueísmo.” Jauretche le refuta sosteniendo que Luna se coloca “en esa posición de ´bendigo a tuti´ que desde un púlpito neutral le permite distribuir justicia mitad por mitad, eclécticamente”.
Luna recoge el guante y sostiene “Creo en la ecuanimidad” y con una estocada antiperonista agrega: “no soy de los que postulan “Al enemigo, ni justicia”. Y teoriza: “El país lo han hecho todos, con sus errores y con sus aciertos y usted mismo, le guste o no, está viviendo en un país estructurado por los hombres que detesta. Podrá intentar modificarlo peor no puede renunciar a él ni puede pretender que el país se desprenda de toda una mitad de su historia para asumir solamente la otra mitad”.
Desde la revista Dinamis llega, poco después, la respuesta de Jauretche: “Es que el doctor Luna supone que la posición revisionista en que estamos es una posición de jueces. El que se coloca en juez, puede ser ecuánime: nosotros no somos jueces, somos fiscales. Estamos construyendo el proceso a la falsificación de la historia y develando cómo se la falsificó y qué objeto actual  y futuro tiene esa falsificación. Nosotros no somos jueces porque la historia falsificada no está sentada en el banquillo de los acusados para que nosotros la juzguemos. Lo que queremos es sentarla en el banquillo para acusarla ante los jueces, que son las generaciones que vendrán (…) No (se) puede ser ecuánime hasta que no esté demolido el edificio de la mentira. Le pregunto al doctor Luna: ¿Qué estatuas están sobre los pedestales? ¿Qué retratos presiden todos los salines de las escuelas y de los edificios públicos de la república? ¿Qué hechos se rememoran oficialmente y cuáles se silencian?, ¿Qué dicen los programas escolares secundarios y hasta universitarios? ¿Qué enseñan las academias? ¿Qué dicen los grandes diarios? (…) No, Luna, no. `Iguala y largamos` como dice el jinete que se apresta a correr una carrera con otro. No es todavía el tiempo de la ecuanimidad porque para ello hace falta que todos hayan sido –hombres y hechos- medidos con la misma vara y que las oportunidades sean para todos iguales. ¿No se ha dado cuenta, usted Luna, que la Plaza 11 de Septiembre recuerda un episodio indignante y es una de las plazas más importantes de Buenos Aires?”.
Luego, agrega: “Un historiador riojano, De La Vega, escribió un libro que leí hace muchos años, cuyo tema era Mitre y este siglo. Al terminar, el riojano de La Vega quiso ser ecuánime y no halló mejor recurso que mandarlos a Mitre y a Peñaloza a los campos Elíseos para que allí, en ese Paraíso, se reconciliaran. No sé si lo hicieron, pero imagino que Mitre lo abrazaría al Chacho con las dos manos, mientras El Chacho no podría pasar por la cintura de don Bartolo más que un hay primero que ponerle la cabeza al Chacho”. Finalmente, sostiene: “No confunda, doctor Luna, ecuanimidad con encubrimiento. Y no crea que el revisionismo consiste en desnudar a un santo para verita a otro. No. Los santos que nosotros defendemos hace rato que están desnudos y lo que queremos es que los otros se saquen los ropones con que los han disfrazado –hombres y hechos- para empezar desde allí, entonces sí, una revisión también es una política de la historia y debe ser una política combatiente (…) Es un error frecuente confundir ecuanimidad con eclecticismo. Es lo que le pasa a ese desarrollismo hecho sobre la base de las palabras, puestas por el país y los hechos, puestos por el extranjero, que solo es una variante de la visión crematística liberal que impera en el país después de Caseros: hacer un país en cifras. Nosotros creemos que hacer un país es hacer hombres para que, a su vez, los hombres hagan el país”.
Una vez más queda al descubierto que el planteo de Luna –y de la Historia Social de la cual es su Grosso divulgador –conduce a vaciar a la historia argentina de toda pasión militante, de todo el interés vivo- de polémica ideológica y material- que le otorga la lucha de clases y que coloca al historiador como continuador de aquellas luchas, sumergido en una empresa colectiva que viene desde el pasado y aún está por concretarse. Si la Argentina la hicieron tanto unos como otros, según los Halperín y los Luna, quedan en el mismo plano las víctimas y los represores, los incorruptibles y los entregadores, los idealistas que lucharon por un mundo mejor y quienes empujaron hacia atrás por un mundo peor.
En esta glorificación del eclecticismo y este reconocimiento de víctimas y victimarios como iguales hacedores de la argentina, Luna y Romero (h) se abrazan, intentando legitimar su conducta con el argumento de que “las corrientes historiográficas eclécticas imperan en el mundo” o que “es preferible la tendencia al equilibrio  la conciliación, por parte dela sociedad argentina”. Olvidan –dada su sumisión ideológica a los países centrales- que la riqueza de los mismos (intercambio desigual, exacción imperialista, intereses de la deuda externa) morigera en ellos los enfrentamientos sociales y por ende la controversia ideológica y política; asimismo, olvidan que la clase dominante de la Argentina, agotado su período de esplendor, impulsa “esa tendencia general de la sociedad argentina hacia “la armonía”, por sobre los “conflictos”, pues ese aparente empate –el eclecticismo- le sirve tanto para resguardar su pasado como para consolidar su presente. En un país dependiente, un auténtico historiador debe privilegiar los “conflictos”, “los antagonismos” y asumir como propio el campo de lo nacional que es el de los trabajadores, aunque esa posición lo excluya de las cátedras, de las academias y de las queridas becas y así seguramente “hará” historia, no como Historia Social que según el propio Romero (h) se desarrolla “en consciente y firme apartamiento de las incitaciones y demandas de la conciencia histórica del pueblo que –sabíamos- se nutría de otras fuentes”, sino en plena consubstanciación con esa experiencia y esa conciencia histórica. El camino que ellos adoptan, en cambio, es someterse a la orientación general de las clases dominantes externas e internas que prefieren, por supuesto, un relato pleno de minuciosidades, armonías y conciliaciones o desviar la verdadera historia hacia las anécdotas de la novela histórica donde, en general, prevalece también esa concepción vaciadora y esterilizante de las grandes luchas sociales.
Es necesario, pues, no congelar la controversia y la pasión por descubrir la verdad, evitando que la historia sea promotora de la resignación y reemplace los proyectos colectivos por las empresas individuales donde las batallas no se dan por grandes banderas sociales sino por becas, prestigio y cátedras.
Arturo Jauretche en revista Dinamis reproducido en Las Plémicas de Jaurteche

De: Galasso, Norberto “Historia de la Argentina. Desde los pueblos originarios hasta el tiempo de los Kirchner”, Tomo 1, Ediciones Colihue, 2011

domingo, 6 de mayo de 2012

No tenemos un lenguaje para los finales


 No tenemos un lenguaje para los finales,
para la caída del amor,             
para los concentrados laberintos de la agonía,
para el amordazado escándalo             
de los hundimientos irrevocables.
¿Cómo decirle a quien nos abandona             
o a quien abandonamos
que agregar otra ausencia a la ausencia             
es ahogar todos los nombres
y levantar un muro
alrededor de cada imagen.             
¿Cómo hacer señas a quien muere,
cuando todos los gestos se han secado,             
las distancias se confunden en un caos imprevisto,
las proximidades se derrumban como pájaros enfermos             
y el tallo del dolor
se quiebra como lanzadera
de un telar descompuesto.             
¿O cómo hablarse cada uno a sí mismo
cuando nada, cuando nadie ya habla,             
cuando las estrellas y los rostros son secreciones neutras
de un mundo que ha perdido             
su memoria de un mundo.
Quizá un lenguaje para los finales
exija la total abolición de los otros lenguajes,             
la imperturbable síntesis
de las tierras arrasadas.
O tal vez crear un habla de intersticios,             
que reúna los mínimos espacios
entreverados entre el silencio y la palabra             
y las ignotas partículas sin codicia.

 Roberto Juarroz (Coronel Dorrego, Provincia de Buenos Aires, 5 de octubre de 1925 - Temperley, Buenos Aires, 31 de marzo de 1995), poeta y ensayista argentino.

sábado, 14 de abril de 2012

2 poemas de Joaquín Giannuzzi


POÉTICA

La poesía no nace.
Está allí, al alcance
de toda boca
para ser doblada, repetida, citada
total y textualmente.
Usted, al despertarse esta mañana,
vio cosas, aquí y allá,
objetos, por ejemplo.
Sobre su mesa de luz
digamos que vio una lámpara,
una radio portátil, una taza azul.
Vio cada cosa solitaria
y vio su conjunto.
Todo eso ya tenía nombre.
Lo hubiera escrito así.
¿Necesitaba otro lenguaje,
otra mano, otro par de ojos, otra flauta?
No agregue. No distorsione.
No cambie
la música de lugar.
Poesía
es lo que se está viendo.

Joaquín Giannuzzi
Señales de una causa personal, 1977.


Crónica de la columna vertebral


Para levantar las pirámides
doscientos mil hombres, a lo largo
de tres generaciones, cargaron y arrastraron
millones de toneladas de piedra.
Dos imágenes de restos óseos
revelan el costo de las obras:
la columna vertebral de los obreros
aparece curvada en dos secciones,
muestra fisuras, bordes corroídos,
luxaciones, agobio eterno.
La de los faraones, sacerdotes y altos
funcionarios, se ven erguidas
y frescas como recién nacidas.
Después de 4.000 años,
vértebra sobre vértebra, crujido a crujido,
el espinazo innumerable
sigue cargando el peso
del sueño y la podredumbre de los señores.

Joaquín Gianuzzi

Tomado de Obra Poética, Emecé, Buenos Aires, 2000

jueves, 16 de febrero de 2012

Periodismo # ficción

"El periodismo supone un decir todo, pero muchas veces oculta más de lo que dice; tal vez porque el lector toma como real lo que lee, la censura suele ser mayor. La ficción permite al autor, aún sin proponérselo, decir aquello que el periodista se ve obligado a suprimir; simplemente porque el lenguaje literario amplia los campos expresivos dando a la realidad su más exacta dimensión, descubriendo la verdad profunda." (María Casiraghi, Nomadía)

domingo, 12 de febrero de 2012

Declaración Jurada


Por Humberto Constantini

¿Qué pretendo yo con mi poesía? Bueno, es tan fácil macanear en este tipo de declaraciones ¿no? O esquematizar. O decir una cosa por otra. O desembuchar las ideas que uno tiene sobre estética, o sobre política, o sobre la filosofía del arte en general...Pero me parece que sin querer se me escapó algo que es cierto. La poesía sirve para no macanear. Eso es. La poesía y el cuento me sirven a mí para no macanear. De eso estoy seguro. Para ser auténtico, humildemente, trabajosamente auténtico. Contar como veo, como siento algunas cosas, tratar de que alguien las vea y las sienta igual que yo. Sin pretender enseñar, ni adoctrinar, ni contrabandear ideas. Y para eso tengo simplemente que hablar con mi propia voz. Cosa bastante difícil como lo sabe cualquiera que ande metido en este asunto. Pero una vez conseguido eso, una vez que a fuerza de un largo trabajo de búsqueda, de desprendimiento, de humildad, qué sé yo, uno cree haber encontrado, en el fondo del alma o de las tripas, esa voz, los conceptos "bueno" o "malo", "poema" o "no poema" pierden totalmente vigencia. Se habla de un modo verdadero o se macanea. Y se macanea cuando, vaya a saber por qué, no se puede encontrar la propia voz.

Cuando me veo obligado a escribir un artículo, o un ensayo, o esto que estoy tecleando ahora por ejemplo, tengo siempre la fulera sensación de que estoy macaneando. De que podría afirmar todo lo contrario de lo que digo con la misma compostura y la misma sinceridad. En la poesía y en el cuento eso no me pasa. Sé que hay una única forma para decir una única verdad. Y que lo demás es una pelea con las palabras hasta encontrarla.


Humberto Constantini, cuentista, novelista y autor teatral, nació en 1924 y falleció el 7 de junio de 1987 en Buenos Aires

sábado, 13 de agosto de 2011

Entre la Matanza y Santos Lugares. Por Pedro Patzer


Entre la rebanada de pan y las manos vacías; entre el primer alarido de recién nacido y el último suspiro del moribundo; entre el tren desperezando caminos y los días del inmóvil; entre la misma lluvia que contempla el niño y el anciano; entre el perro buscando el otro hueso y el hombre domesticado; entre el desierto y las flores artificiales ; entre el trámite y el milagro; entre los que cuentan astros y los que en los hipódromos juntan las monedas de su agonía; entre los que construyen ataúdes y los que hacen naves; entre los que se creyeron su nombre y los que aprendieron a llamarse como lo que los asombra; entre escribanos de los testamentos y poetas de los manifiestos; entre los que propagan la peste y los que esparcen la semilla; entre los que redactan el manual de la vida y los que viven (como el corazón manda); entre los que en la madera hallan fuego y los que encuentran la guitarra; entre los que estudian la lección y los que hacen la Historia; entre los que callan la aurora y los que transcriben la partitura del pájaro; entre los que se atan al mástil y los que se dejan enloquecer por el canto de las vidaleras; entre los que se creen del tercer mundo y los que a diario conquistan un nuevo mundo; entre los que niegan el día y los que se embriagan con rocío; entre los escépticos del lenguaje y los que siguen rezando coplas; entre los manjares crepusculares de los mendigos y el hambre nocturno de los ricos; entre los que cantan para el éxito y los que cantan para no morir; entre el Diablo del carnaval y el Dios de los cerros; entre el Pampero y el Zonda; entre la congoja de la tonada y la nostalgia del tango; entre los tesoros que el mariscador recoge a orillas del Paraná y los residuos del mundo que el cartonero junta en la calle Florida; entre la barbarie civilizadora de Sarmiento y la mazorca de Rosas; entre los caídos y los que viven de pie; entre las catedrales y las salamancas; entre los burdeles y los museos; entre los niños que repiten las tablas de multiplicar y las rezadoras que entonan alabanzas; entre el chagas y el latir del legüero; entre el romance del río seco y el cancionero de los inundados; entre los corredores de bolsa y los pibes que militan en la villa; entre La Matanza y Santos Lugares.


Pedro Patzer estudió letras en la UBA. Guionista recibido en el Iser, dicta allí clases de guión de radio (también en Eter).

En La Folklórica, de Radio Nacional se desempeña como guionista (contenidos) desde 2003.

Tiene publicados dos libros de poema: "Artefactos de Mar" (2000) y "Efectos Secundarios" (Anaya, España)

Ganador de tres premios argentores por escritura en radio: por "Pequeños Pueblos...Grandes universos" (2006); "Biblioteca Popular" (2006) y "Salamancas y Caminos" (2010) . Su primera obra de teatro, "Epígrafes" fue seleccionada por el ciclo Teatro x la Identidad, de las Abuelas de Plaza de Mayo, y se estrenará el primer lunes de septiembre en el Centro Cultural de la Cooperación.

domingo, 24 de julio de 2011

El arte de ganar: la ideología del PRO y las imágenes que transmiten sentimientos


Macri y el PRO se jactan diciendo que no tienen ideología, que no hacen política.

Es sorprendente la impunidad con la que dicen las cosas, porque si hay un protagonista en la campaña del PRO es Durán Barba que a plena luz del día sale a desmentir a sus jefes.

Tiene un libro que se llama El arte de ganar.

Esta es la ideología y la política que hace el PRO y que hace Macri: clarito, sin pelos en la lengua y... a cualquier precio.

Reseña de ARTE DE GANAR, EL "La política es una enfermedad incurable que sólo termina con la muerte, y todo líder debe saber que, gane o pierda, lo más probable es que seguirá en este oficio hasta el fin de sus días", advierten los prestigiosos consultores políticos Jaime Duran Barba y Santiago Nieto en este libro, una guía lúcida, sorprendente e ineludible para cualquiera que desee aventurarse con éxito en la carrera política, o simplemente sienta curiosidad por conocer sus resortes más sutiles e impensados.

"Una buena estrategia trata de que nuestro candidato actúe con la racionalidad del torero y su adversario con la furia del toro. La política es fuerza, pero ante todo es inteligencia. El candidato más exitoso no es el más alto y fornido, sino el que piensa y planifica mejor. Si nuestro candidato tiene la inteligencia y la serenidad necesarias para controlar sus impulsos naturales, y si el adversario es un peleador que embiste siempre que siente una herida, podemos manejar su agenda en beneficio de nuestros intereses y llevarlo a terrenos en los que sea fácil derrotarlo", aseguran. Y ofrecen técnicas profesionales y modernas para construir una comunicación eficaz que conduzca ai triunfo electoral.Y en agosto del 2009 decía esto a raíz de la victoria de De Narvaez en la provinicia:

El ecuatoriano Jaime Durán Barba, principal asesor del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, e ideólogo del triunfo de Francisco de Narváez en la Provincia de Buenos Aires, dialogó el viernes con PERFIL, ocasión en la que cuestionó la campaña de Gabriela Michetti, dijo que Macri puede ganarle a Néstor Kirchner en 2011, y dio un adelanto de su nuevo libro, en el que desarticula la “psicología” de los Kirchner y los compara con los toros de lidia.

—¿Cómo hicieron para ganarle a Kirchner?

—Teníamos un estudio que indicaba que el 60% de la población odiaba a Kirchner, básicamente porque vivía atacando a los demás. Lo que hicimos fue construir una imagen alternativa a otra fuertemente rechazada: la de Kirchner, que nos ayudó mucho cuando salió a vincular a Francisco (de Narváez) con el tráfico de efedrina.

—¿Influyó en el triunfo de De Narváez el personaje de “ShowMatch”?

—Sí, pero esa imagen contracultural, joven, casi de estrella de rock que tenía el personaje de ShowMatch ya estaba en la construcción que nosotros habíamos hecho; los medios se subieron a esa imagen.

—¿Cuál fue el peor error de De Narváez en la campaña?

—Uno que casi nos hunde: cuando declaró que quería presidir el PJ. Si ese mismo día Kirchner hacía una conferencia de prensa y decía: “qué bien, compañero De Narvaez, venga a unirse al peronismo, lo esperamos en la Quinta de Olivos, para charlar entre hermanos”, ahí estábamos perdidos, porque la gente nos iba a emparentar con él, y nosotros queríamos diferenciarnos.

—¿A qué atribuye la regular elección de PRO en la Capital?

—A que la imagen de Michetti se parecía más a Morticia Addams que a la imagen joven, simpática y contracultural de Francisco. La campaña de PRO en la Capital no dejó ninguna oferta, y cuando eso ocurre, es porque está mal construida. La encuesta post electoral que hicimos arrojó que el 95% de los porteños no conocía nuestras propuestas.

—¿Macri le puede ganar a Kirchner en 2011?

—Sí, y le vamos a ganar; pero falta mucho. El que se lanza muy temprano siempre termina perdiendo. Llegado el momento vamos a ver las encuestas, y analizaremos si Macri tiene posibilidades de ganar la elección presidencial. Si no es él, será otro.

—¿Se le puede ganar a Kirchner sin el apoyo del peronismo?

—La victoria de Francisco es un ejemplo de ello. Hoy la gente no vota partidos ni ideologías, sino imágenes que transmiten sentimientos. Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Tucumán y Capital Federal representan el 80 por ciento del electorado. Ahí vamos a apuntar.

martes, 28 de junio de 2011

Frente a las máscaras ambientalistas


MARIA CARMAN Y SU LIBRO LAS TRAMPAS DE LA NATURALEZA por Facundo García

Están en cualquier barrio acomodado: militantes ecologistas que se angustian por el futuro de las ballenas, pero son incapaces de reaccionar con solidaridad ante el linyera que “arruina” la entrada de sus edificios.

Como si el pobre –que no ha podido bañarse ni afeitarse, y que tal vez pase la madrugada en vela para no helarse de frío– fuera menos que un animal. La antropóloga María Carman revisa ésa y otras contradicciones en Las trampas de la naturaleza (Fondo de Cultura Económica), un libro que denuncia el costado siniestro de algunas máscaras ambientalistas.

–¿Es posible hablar de la ecología como un espacio que sirve a las clases medias y altas para confirmar su rechazo hacia los excluidos?

–Algo de eso hay; basta mirar las recientes entradas de un grupo de Facebook en contra de la tracción a sangre en la ciudad de Buenos Aires, donde se dicen cosas tales como: “que las bestias de seres humanos dejen de maltratar a los pobres animales”; o se muestra la dicotomía de que “los caballos sufren, mientras los cartoneros no tienen sentimientos, ni educación, ni nada”.

El estudio de Carman se centró en la Capital y alrededores, aunque sus conclusiones podrían aplicarse a otros territorios. Con trabajos de campo en la villa Rodrigo Bueno de Costanera Sur, la Aldea Gay que estaba en Ciudad Universitaria y los countries que comenzaron a multiplicarse en los noventa, Las trampas... desmenuza un conjunto de falacias que se usan con diversas intenciones. La más común es este doble gesto de “humanizar” a los animales y “animalizar” a los humanos.

–Se condena la animalidad de aquellos humanos que no pueden, en apariencia, apartarse del sustrato biológico para alcanzar un refinamiento estético, espiritual o moral. La paradoja es que existirían animales provistos de cierta ética y, simultáneamente, ciertos “humanos bárbaros” que entrarían en de la categorización animal –arriesga la especialista.

–Otras veces, “pobres” y “naturaleza” se sitúan en polos contrapuestos...

–Claro. El prejuicio de que “los pobres dañan la naturaleza” también suele circular como una afirmación en apariencia neutral y aséptica, portadora de una lógica causal: los habitantes de las villas situadas sobre terrenos ganados al río estarían “afectando la biodiversidad y la libre circulación de especies animales de la Reserva Ecológica”. Pobres y naturaleza, en consecuencia, se consideran mutuamente excluyentes.

–Resumiendo: el pobre como animal y el pobre como enemigo del medio ambiente. De esos rótulos a la agresión física hay un paso.

–Con estos argumentos se justifica la expulsión y a veces también el uso de la violencia sobre sectores populares. Al mismo tiempo resultan extorsivos, casi incontestables. Lo ambiental y lo patrimonial son vividos como encarnación de lo “auténtico”, como piezas únicas insustituibles, por encima de cualquier fin social, que pasa a un segundo plano. Porque además, ¿quién puede estar en contra de proteger “el medio ambiente” o “el patrimonio”?

Nadie. Ahí van entonces las patotas de la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP), o las topadoras que arrasaron la Huerta Orgázmika de Caballito. Más idealizante que precisa, la letanía ambientalista decora las palizas con justificaciones que se inspiran en la pureza y el orden. Y, paralelamente, la animalización de los que menos tienen se acentúa en la medida en que dejan la periferia para acercarse al centro. Carman: “En las áreas ‘prestigiosas’, la presencia de los pobres viola lo que yo denomino ‘el principio de máxima intrusión socialmente aceptable’. Si las ocupaciones se dan en barrios céntricos o de alto valor patrimonial, sus responsables son vistos como ‘atrevidos’. Cuando en 2008 un grupo de cartoneros se instaló en una plaza de Belgrano, un vecino de ese barrio sintetizó la indignación explicando que ‘pagaba impuestos justamente para no tener una villa frente a su casa’”.

–Una vez plantado el estigma, ¿en qué situaciones concretas se aplica?

–En el caso de las dos villas ribereñas que abordo en el libro, los pobres eran acusados de alimentarse de especies protegidas, como el coipo. Por otro lado, ocupantes de casas del barrio del Abasto eran homologados con una plaga desde ciertos sectores de clase media. La policía local también los denigraba señalando que “vivían como animales”. Y hasta los propios ocupantes de casas retomaban ese estigma para sí mismos, autodesignándose como “ratas”.

–Cuando el gobierno de la ciudad cambia de signo, ¿se modifican esos preconceptos o más bien hay una continuidad?

–Hay muchas continuidades en las últimas administraciones del poder local respecto de cómo gestionar estos conflictos sociales de los pobres ocupando espacios verdes. Recordemos que la UCEP ya venía actuando bajo las sombras desde al menos 2006, expulsando violentamente a los sin techo bajo amenazas, robándole sus pertenencias durante las madrugadas y demás.

–¿Y en años recientes?

–En la actual gestión hay un desplazamiento desde un “multiculturalismo blando” –más propio de las gestiones de Ibarra o Telerman– a una postura más dura, cuya principal idea gira en torno de un espacio público que “no se negocia”. El gobierno actual incorporó un sesgo de mayor intransigencia, a la vez que institucionalizó el uso de políticas represivas. Ahí tenemos la toma del Parque Indoamericano y los últimos desalojos en el Bajo Flores casi a comienzos del invierno, que no hicieron más que desmembrar familias enteras en diversos paradores de la ciudad, devolverlos a la intemperie –de la cual muchas veces, como hemos comprobado en desalojos similares durante el invierno, ni siquiera sobreviven– y agravar la desafiliación de esos habitantes hasta límites inhumanos.

–¿Qué estrategias utiliza el macrismo para justificarse?

–Con mi colega Mercedes Pico estamos investigando el tema. Lo que encontramos es que la actual gestión acorta drásticamente las distancias entre el discurso público y el discurso oculto de los funcionarios respecto de los más vulnerables, lo cual sin duda facilita las condiciones para luego ejercer una violencia sobre ellos.

Es la etapa de la “inmigración descontrolada” como chivo expiatorio. El reino del prejuicio que se precipita sin otro filtro que el marketing. Esa actitud –que podría implicar costos políticos mayores en otras circunstancias– ya es parte del paisaje.

lunes, 13 de junio de 2011

Todos somos Hebe

El sábado en la Asamblea de Carta Abierta, Horacio González habló sobre Hebe.
Quiero agradecerle sus palabras porque alivian. Frente a tanta canallada mediática encabezada por los que nos robaron las palabras a todos, por los que dicen lo que está bien y lo que está mal, por los que se sienten capaces de juzgar la vida de todos, menos las del verdadero poder, al que siguen escondiendo y justificando.
Y desde ahí imparten la moral con la que supuestamente debemos vivir, estigmatizando y expulsando a los que cuestionan su moral y su poder.
Hebe adoptó a Schoklender y confió...y la quieren matar
Ernestina de Noble robó dos bebés y les mintió...nada dicen sobre eso
Te queremos Hebe y no seríamos los mismos sin vos y sin tu lucha!!!

Acá va lo que dijo Horacio González el sábado:

sábado, 29 de enero de 2011

El Cine Club Núcleo comienza su temporada 2011

El martes 1º de febrero el Cine Club Núcleo inicia su temporada número 58 en el Cine Gaumont (Espacio INCAA - KM 0).

En los tradicionales horarios de las 18.15 y las 20.30, este martes se proyectará el esperado nuevo film de Woody Allen, Conocerás al hombre de tus sueños (You will meet a tall dark stranger), protagonizado por Naomi Watts, Antonio Banderas, Josh Brolin, Anthony Hopkins y Gemma Jones.

Las actividades de Núcleo son diversas y para todos los gustos cinéfilos. Los martes en el Cine Gaumont (Av. Rivadavia 1635), a las 18.15 y 20.30, se hacen las funciones de pre-estrenos (es decir, títulos que luego se verán en la cartelera comercial). Por otro lado, los miércoles a las 19 funciona el “Ciclo de Revisión” en el Cine Cosmos-UBA (Av. Corrientes 2046), en donde se programan joyas del cine de todos los tiempos. Finalmente, el segundo y cuarto domingo de cada mes, en el horario de las 11 en el Gaumont, también se exhiben pre-estrenos o películas de estreno reciente que pasaron por la cartelera y que quizás no recibieron suficiente atención (es decir, se rescatan películas que merecen otra chance).

El Cine Club Núcleo representa una estupenda oportunidad para acceder a una muy buena oferta de películas abonando un arancel muy accesible. Próximamente podrán verse importantes películas que cuentan con varios nominaciones al Oscar, como Temple de Acero (de Joel y Ethan Coen), El cisne negro (dirigida por Darren Aronofsky) y El discurso del Rey (de Tom Hooper).

Para informes, inscripciones de nuevos socios y renovaciones anticipadas se estará atendiendo al público los días viernes 28, sábado 29 y lunes 31 de enero, entre las 18 y las 20, en el Cine Gaumont (Congreso).

Los interesados podrán consultar la programación del Cine Club Núcleo las 24 horas del día en el teléfono 4825-4102. Para más información, puede llamar a ese mismo teléfono, o visitar la página http://www.cineclubnucleo.com.ar/

domingo, 19 de diciembre de 2010

Lo que empezó a quebrarse en el 2001. Por Norberto Galasso

Allá por los años sesenta, mi generación aprendió que si en los países coloniales la opresión se ejerce a través de la fuerza bélica, en cambio, en los países semicoloniales - cuya independencia es sólo formal- las ideas ocupan el lugar de los fusiles.

Así resulta que mientras, en los primeros, la mera presencia de un ejército de ocupación provoca el surgimiento de rebeldías nacionales, en los segundos, a través de los distintos mecanismos de difusión de la, el orden dependiente queda enmascarado, de modo tal que resulta difícil desarrollar una conciencia nacional, de contenido antiimperialista.

Ello permite que el sistema se sobreviva no obstante que la mayoría de la sociedad resulta víctima de la explotación, y podría liberarse , ya fuese a través de las urnas o de la insurrección.

Por supuesto, ello sería posible si tuviese la convicción de que se halla sometida a un poder imperial, con el cual ha pactado la minoría oligárquica nativa.

Y además, por supuesto, que esa subordinación anula sus posibilidades de vida y desarrollo, es decir, si el vasallaje resultase tan a la vista como en aquellos países coloniales con presencia de ejércitos extranjeros de ocupación.

En los países semicoloniales, esa opresión externa es desconocida por amplios sectores de la sociedad, aún cuando son víctimas de la misma.

La dominación cultural les hace suponer que el orden instaurado - en lo político, económico, cultural, etc.- no obedece a una imposición sino que resulta solamente de las costumbres, idiosincracia, caracteres raciales y religiosos, influencias inmigratorias, etc. provenientes de la peculiar historia vivida.

Se trataría , desde esa mirada ingenua, de un orden natural - “tenemos los gobiernos que nos merecemos” - que ha sido dado de esa manera por propia responsabilidad del pueblo, ya sea a consecuencia de su abulia, su irresponsabilidad, su despilfarro, etc.

De tal manera, el orden semicolonial se legítima cotidianamente a través de las ideas que circulan en los periódicos, los libros, la televisión, la enseñanza en sus distintos niveles, el discurso de los políticos y los grandes intelectuales ,etc., convertidos en voceros del pensamiento de la clase dominante, capataza del Imperio.

Quizás resulte interesante hacer un recorrido por diversas áreas de esa superestructura cultural legitimadora de la dependencia, ésa a través de la cual se concreta, según Scalabrini Ortiz, “una sabia organización de la ignorancia acerca de la verdadera realidad nacional”.

En el orden filosófico, por ejemplo, se ha asistido en los últimos años a una preponderante influencia de ideas dirigidas a inculcar la resignación, el escepticismo, la impotencia. El posmodernismo educó en el sentido de que habían concluido las utopías, que las grandes gestas eran episodios de un pasado irrecuperable, que “la Historia”, en fin, había llegado a su término.

El mundo bipolar había desaparecido al desmoronarse la URSS y por tanto, también el Tercer Mundo había sido enviado al estercolero de la historia.

Sólo quedaba aplaudir al arrogante capitalismo en su etapa globalizadora y olvidarse de revoluciones, de antiimperialismos absurdos, de heroísmos y militancias trasnochadas.

A la mísera realidad sólo le cabía la respuesta ofrecida por editoriales que abrumaban las vidrieras de las librerías con material esotérico, por sectas religiosas capaces de exorcizar al diablo cuando en América Latina el único demonio es el imperialismo, por periodistas especializados en “experiencias celestes” y literatos peleados con la realidad, sólo capaces de navegar por recónditas honduras psicológicas. En definitiva, bajo distintas formas, resignarse a la esclavitud.

Este tipo de antídoto contra toda clase de rebeldías se acompañaba con un pesado velo sobre la realidad, ocultándola, a veces, o deformándola, en otros casos. Los efectos desgraciados de la dependencia no podían ocultarse, pero las causas quedaban sabiamente escondidas.

Esta dominación cultural opera, asimismo, en el campo de la Historia. Si enseñamos- en los colegios, en “los medios”, en los letreros de las calles y plazas, etc.- una historia donde los héroes son los amigos y socios del capital extranjero, gracias a cuya ayuda se han producido las épocas de esplendor y progreso, mientras que los gobiernos de los movimientos populares sólo han provocado catástrofes y decadencia, le estamos dando al opresor la mejor herramienta para que continúe esquilmándonos.

Jauretche enseñaba a este respecto que si lo autóctono es “barbarie y atraso”, y lo extranjero es “civilización y progreso”, “civilizar” se convierte en sinónimo de “extranjerizar”, de “desnacionalizar”, de borrar todo lo nuestro –costumbres, paisajes, músicas, y hasta personas- lo cual significa que para progresar debemos dejar de ser.

Del mismo modo, si los movimientos populares se caracterizan por la violencia mientras los gobiernos de las minorías son “democráticos”- para lo cual hay que esconder todos sus fusilamientos y degüellos - creamos las condiciones para que una buena parte del electorado no sólo crea en las bondades del libertinaje económico sino que vote a las “elites” inteligentes que son las custodias del orden conservador, y abomine de las experiencias populares.

Este “colonialismo mental” se reitera en las restantes áreas del conocimiento. En América Latina, por ejemplo, los ciudadanos cultos de las grandes ciudades son antirracistas y condenan –lo cual está bien- el antisemitismo y otras bárbaras discriminaciones-. Pero son estos mismos sectores sociales los que habitualmente manifiestan racismo contra sus compatriotas mestizos –bajo el calificativo despectivo de “negros”- considerándolos vagos, corruptos, ladinos, etc.

Si nuestros cuentos, poemas, leyendas, etc. – entrando al campo de la literatura- son de “segunda categoría” porque sus personajes, así como los autores, son también “de segunda”, es decir, si renegamos de nuestro propio canto y de nuestra propia fantasía, el escenario se cubre de letreros en idioma extranjero- como en nuestros cines y comercios céntricos- o en remeras con nombres exóticos que quien las usa no es capaz de traducir.

Es decir, en aquello que Manuel Ugarte denominaba - allá por 1927- , “el imperio del idioma invasor” (Es el mundo de los “delivery” y los “sale” imperando en las vidrieras actualmente).

Convertido -este escenario impuesto desde el exterior - en un paisaje natural y propio para los nativos, el capital imperialista puede llevarse la riqueza pues ya se ha llevado previamente el alma del país.

Otra vieja enseñanza (conferencia de Jauretche, 1937, teatro Politeama) explica que el planisferio que usamos, al tener óptica inglesa (Greenwich, meridiano cero, en Londres ) otorga a la Argentina un lugar abajo y a un costado, desde donde no se pueden trazar rutas de comunicación. Hoy Japón y Estados Unidos tienen planisferio propio, donde ellos se colocan en el centro del mundo.

No se trata de xenofobia ni nacionalismo delirante: simplemente son países soberanos, no sometidos a la vieja preponderancia inglesa. Quienes aún mantenemos el viejo planisferio – y nos “caemos” del mundo cuando queremos trazar rutas hacia el oeste y el sur - podemos cantar la canción a la bandera, pero seguimos siendo colonos mentalmente.

Carece de sentido abundar en aquello que forma parte de nuestra vida cotidiana: “es un gentleman”, “practica la puntualidad británica”, “hay que teñirse y si es posible, ponerse ojos celestes, porque así es la gente de primera”. Hace ya muchos años, un patriota revolucionario – John William Cook- acostumbraba a señalar que “el diccionario lo escribió la clase dominante”. Por eso, “la derecha” es diestra y en cambio, “la izquierda” es siniestra.” Pero no se puede terminar esta nota sin señalar que ese mundo ideológico se encuentra en pleno proceso de desmoronamiento. “Se ladeaba...se ladeaba...ya muy cerca del fangal...” como decía Discépolo. Y se muere irremisiblemente.

Las movilizaciones populares del 19 y 20 de diciembre del 2001 pusieron al desnudo que son muchos los argentinos que están de vuelta de estas fábulas.

Hay un mundo de ideas falsas, de instituciones mentirosas, de retóricas tramposas, de mitos y “zonceras” que forman parte de un pasado que está quedando definitivamente atrás.

Tengamos la certeza de que en los próximos años, los viejos mitos ya no existirán y el pueblo argentino podrá transitar victoriosamente su camino hacia una sociedad igualitaria, insertada en una América Latina unida y libre.

* Historiador, Director del Centro Cultural Enrique Santos Discépolo y Secretario General de la Corriente Política Discépolo

martes, 14 de diciembre de 2010

Cabecita Negra, un cuento de Germán Rozenmacher

El señor Lanari no podía dormir. Eran las tres y media de la mañana y fumaba enfurecido, muerto de frío, acodado en ese balcón del tercer piso, sobre la calle vacía, temblando encogido dentro del sobretodo de solapas levantadas. Después de dar vueltas y vueltas en la cama, de tomar pastillas y de ir y venir por la casa frenético y rabioso como un león enjaulado, se había vestido como para salir y hasta se había lustrado los zapatos.
Y ahí estaba ahora, con los ojos resecos, los nervios tensos, agazapado escuchando el invisible golpeteo de algún caballo de carro de verdulero cruzando la noche, mientras algún taxi daba vueltas a la manzana con sus faros rompiendo la neblina, esperando turno para entrar al amueblado de la calle Cangallo, y un tranvía 63 con las ventanillas pegajosas, opacadas de frío, pasaba vacío de tanto en tanto, arrastrándose entre las casas de uno o dos a siete pisos y se perdía, entre los pocos letreros luminosos de los hoteles, que brillaban mojados, apenas visibles, calle abajo.
Ese insomnio era una desgracia. Mañana estaría resfriado y andaría abombado como un sonámbulo todo el día. Y además nunca había hecho esa idiotez de levantarse y vestirse en plena noche de invierno nada más que para quedarse ahí, fumando en el balcón. ¿A quién se le ocurría hacer esas cosas? Se encogió de hombros, angustiado. La noche se había hecho para dormir y se sentía viviendo a contramano. Solamente él se sentía despierto en medio del enorme silencio de la ciudad dormida. Un silencio que lo hacía moverse con cierto sigiloso cuidado, como si pudiera despertar a alguien. Se cuidaría muy bien de no contárselo a su socio de la ferretería porque lo cargaría un año entero por esa ocurrencia de lustrarse los zapatos en medio de la noche. En este país donde uno aprovechaba cualquier oportunidad para joder a los demás y pasarla bien a costillas ajenas había que tener mucho cuidado para conservar la dignidad. Si uno se descuidaba lo llevaban por delante, lo aplastaban como a una cucaracha. Estornudó. Si estuviera su mujer ya le habría hecho uno de esos tés de yuyos que ella tenía y santo remedio. Pero suspiró desconsolado. Su mujer y su hijo se habían ido a pasar el fin de semana a la quinta de Paso del Rey llevándose a la sirvienta así que estaba solo en la casa. Sin embargo, pensó, no le iban tan mal las cosas. No podía quejarse de la vida. Su padre había sido un cobrador de la luz, un inmigrante que se había muerto de hambre sin haber llegado a nada. El señor Lanari había trabajado como un animal y ahora tenía esa casa del tercer piso cerca del Congreso, en propiedad horizontal y hacía pocos meses había comprado el pequeño Renault que ahora estaba abajo, en el garaje y había gastado una fortuna en los hermosos apliques cromados de las portezuelas. La ferretería de la Avenida de Mayo iba muy bien y ahora tenía también la quinta de fin de semana donde pasaba las vacaciones. No podía quejarse. Se daba todos los gustos. Pronto su hijo se recibiría de abogado y seguramente se casaría con alguna chica distinguida. Claro que había tenido que hacer muchos sacrificios. En tiempos como éstos, donde los desórdenes políticos eran la rutina había estado varias veces al borde de la quiebra. Palabra fatal que significaba el escándalo, la ruina, la pérdida de todo. Había tenido que aplastar muchas cabezas para sobrevivir porque si no, hubieran hecho lo mismo con él. Así era la vida. Pero había salido adelante. Además cuando era joven tocaba el violín y no había cosa que le gustase más en el mundo. Pero vio por delante un porvenir dudoso y sombrío lleno de humillaciones y miseria y tuvo miedo. Pensó que se debía a sus semejantes, a su familia, que en la vida uno no podía hacer todo lo quería, que tenía que seguir el camino recto, el camino debido y que no debía fracasar. Y entonces todo lo que había hecho en la vida había sido para que lo llamaran "señor". Y entonces juntó dinero y puso una ferretería. Se vivía una sola vez y no le había ido tan mal. No señor. Ahí afuera, en la calle, podían estar matándose. Pero él tenía esa casa, su refugio, donde era el dueño, donde se podía vivir en paz, donde todo estaba en su lugar, donde lo respetaban. Lo único que lo desesperaba era ese insomnio. Dieron las cuatro de la mañana. La niebla era más espesa. Un silencio pesado había caído sobre Buenos Aires. Ni un ruido. Todo en calma. Hasta el señor Lanari tratando de no despertar a nadie, fumaba, adormeciéndose.

De pronto una mujer gritó en la noche. De golpe. Una mujer aullaba a todo lo que daba como una perra salvaje y pedía socorro sin palabras, gritaba en la neblina, llamaba a alguien, gritaba en la neblina, llamaba a alguien, a cualquiera. El señor Lanari dio un respingo, y se estremeció, asustado. La mujer aullaba de dolor en la neblina y parecía golpearlo con sus gritos como un puñetazo. El señor Lanari quiso hacerla callar, era de noche, podía despertar a alguien, había que hablar más bajo. Se hizo un silencio. Y de pronto la mujer gritó de nuevo, reventando el silencio y la calma y el orden, haciendo escándalo y pidiendo socorro con su aullido visceral de carne y sangre, anterior a las palabras, casi un vagido de niña, desesperado y solo.
El viento siguió soplando. Nadie despertó. Nadie se dio por enterado. Entonces el señor Lanari bajó a la calle y fue en la niebla, a tientas, hasta la esquina. Y allí la vio. Nada más que una cabecita negra sentada en el umbral del hotel que tenía el letrero luminoso "Para Damas" en la puerta, despatarrada y borracha, casi una niña, con las manos caídas sobre la falda, vencida y sola y perdida, y las piernas abiertas bajo la pollera sucia de grandes flores chillonas y rojas y la cabeza sobre el pecho y una botella de cerveza bajo el brazo.
—Quiero ir a casa, mamá —lloraba—. Quiero cien pesos para el tren para irme a casa.
Era una china que podía ser su sirvienta sentada en el último escalón de la estrecha escalera de madera en un chorro de luz amarilla.
El señor Lanari sintió una vaga ternura, una vaga piedad, se dijo que así eran estos negros, qué se iba a hacer, la vida era dura, sonrió, sacó cien pesos y se los puso arrollados en el gollete de la botella pensando vagamente en la caridad. Se sintió satisfecho. Se quedó mirándola, con las manos en los bolsillos, despreciándola despacio.
—¿Qué están haciendo ahí ustedes dos? —la voz era dura y malévola. Antes que se diera vuelta ya sintió una mano sobre su hombro.
—A ver, ustedes dos, vamos a la comisaría. Por alterar el orden en la vía pública.
El señor Lanari, perplejo, asustado, le sonrió con un gesto de complicidad al vigilante.
—Mire estos negros, agente, se pasan la vida en curda y después se embroman y hacen barullo y no dejan dormir a la gente.
Entonces se dio cuenta que el vigilante también era bastante morochito pero ya era tarde. Quiso empezar a contar su historia.
—Viejo baboso —dijo el vigilante mirando con odio al hombrecito despectivo, seguro y sobrador que tenía adelante—. Hacete el gil ahora.
El voseo golpeó al señor Lanari como un puñetazo.
—Vamos. En cana.
El señor Lanari parpadeaba sin comprender. De pronto reaccionó violentamente y le gritó al policía.
—Cuidado señor, mucho cuidado. Esta arbitrariedad le puede costar muy cara. ¿Usted sabe con quién está hablando? —Había dicho eso como quien pega un tiro en el vacío. El señor Lanari no tenía ningún comisario amigo.
—Andá, viejito verde, andá, ¿te creés que no me di cuenta que la largaste dura y ahora te querés lavar las manos? —dijo el vigilante y lo agarró por la solapa levantando a la negra que ya había dejado de llorar y que dejaba hacer, cansada, ausente y callada, mirando simplemente todo. El señor Lanari temblaba. Estaban todos locos. ¿Qué tenía que ver él en todo eso? Y además ¿qué pasaría si fuera a la comisaría y aclarara todo y entonces no lo creyeran y se complicaran más las cosas? Nunca había pisado una comisaría. Toda su vida había hecho lo posible para no pisar una comisaría. Era un hombre decente. Ese insomnio había tenido la culpa. Y no había ninguna garantía de que la policía aclarase todo. Pasaban cosas muy extrañas en los últimos tiempos. Ni siquiera en la policía se podía confiar. No. A la comisaría no. Sería una vergüenza inútil.
—Vea agente. Yo no tengo nada que ver con esta mujer —dijo señalándola. Sintió que el vigilante dudaba. Quiso decirle que ahí estaban ellos dos, del lado de la ley y esa negra estúpida que se quedaba callada, para peor, era la única culpable.
De pronto se acercó al agente que era una cabeza más alto que él, y que lo miraba de costado, con desprecio, con duros ojos salvajes, inyectados y malignos, bestiales, con grandes bigotes de morsa. Un animal. Otro cabecita negra.
—Señor agente —le dijo en tono confidencial y bajo como para que la otra no escuchara, parada ahí, con la botella vacía como una muñeca, acunándola entre los brazos, cabeceando, ausente como si estuviera tan aplastada que ya nada le importaba.
—Venga a mi casa, señor agente. Tengo un coñac de primera. Va a ver que todo lo que le digo es cierto —y sacó una tarjeta personal y los documentos y se los mostró—. Vivo ahí al lado —gimió casi, manso y casi adulón, quejumbroso, sabiendo que estaba en manos del otro sin tener ni siquiera un diputado para que sacara la cara por él y lo defendiera. Era mejor amansarlo, hasta darle plata y convencerlo para que lo dejara de embromar.
El agente miró el reloj y de pronto, casi alegremente, como si el señor Lanari le hubiera propuesto una gran idea, lo tomó a él por un brazo y a la negrita por otro y casi amistosamente se fue con ellos. Cuando llegaron al departamento el señor Lanari prendió todas las luces y le mostró la casa a las visitas. La negra apenas vio la cama matrimonial se tiró y se quedó profundamente dormida.
Qué espantoso, pensó, si justo ahora llegaba gente, su hijo o sus parientes o cualquiera, y lo vieran ahí, con esos negros, al margen de todo, como metidos en la misma oscura cosa viscosamente sucia; sería un escándalo, lo más horrible del mundo, un escándalo, y nadie le creería su explicación y quedaría repudiado, como culpable de una oscura culpa, y yo no hice nada mientras hacía eso tan desusado, ahí a las cuatro de la mañana, porque la noche se había hecho para dormir y estaba atrapado por esos negros, él, que era una persona decente, como si fuera una basura cualquiera, atrapado por la locura, en su propia casa.
—Dame café —dijo el policía y en ese momento el señor Lanari sintió que lo estaban humillando. Toda su vida había trabajado para tener eso, para que no lo atropellaran y así, de repente, ese hombre, un cualquiera, un vigilante de mala muerte lo trataba de che, le gritaba, lo ofendía. Y lo que era peor, vio en sus ojos un odio tan frío, tan inhumano, que ya no supo qué hacer. De pronto pensó que lo mejor sería ir a la comisaría porque aquel hombre podría ser un asesino disfrazado de policía que había venido a robarlo y matarlo y sacarle todas las cosas que había conseguido en años y años de duro trabajo, todas sus posesiones, y encima humillarlo y escupirlo. Y la mujer estaba en toda la trampa como carnada. Se encogió de hombros. No entendía nada. Le sirvió café. Después lo llevó a conocer la biblioteca. Sentía algo presagiante, que se cernía, que se venía. Una amenaza espantosa que no sabía cuándo se le desplomaría encima ni cómo detenerla. El señor Lanari, sin saber por qué, le mostró la biblioteca abarrotada con los mejores libros. Nunca había podido hacer tiempo para leerlos pero estaban allí. El señor Lanari tenía su cultura. Había terminado el colegio nacional y tenía toda la historia de Mitre encuadernada en cuero. Aunque no había podido estudiar violín tenía un hermoso tocadiscos y allí, posesión suya, cuando quería, la mejor música del mundo se hacía presente.
Hubiera querido sentarse amigablemente y conversar de libros con ese hombre. Pero ¿de qué libros podría hablar con ese negro? Con la otra durmiendo en su cama y ese hombre ahí frente suyo, como burlándose, sentía un oscuro malestar que le iba creciendo, una inquietud sofocante. De golpe se sorprendió que justo ahora quisiera hablar de libros y con ese tipo. El policía se sacó los zapatos, tiró por ahí la gorra, se abrió la campera y se puso a tomar despacio.
El señor Lanari recordó vagamente a los negros que se habían lavado alguna vez las patas en las fuentes de plaza Congreso. Ahora sentía lo mismo. La misma vejación, la misma rabia. Hubiera querido que estuviera ahí su hijo. No tanto para defenderse de aquellos negros que ahora se le habían despatarrado en su propia casa, sino para enfrentar todo eso que no tenía ni pies ni cabeza y sentirse junto a un ser humano, una persona civilizada. Era como si de pronto esos salvajes hubieran invadido su casa. Sintió que deliraba y divagaba y sudaba y que la cabeza le estaba por estallar. Todo estaba al revés. Esa china que podías ser su sirvienta en su cama y ese hombre del que ni siquiera sabía a ciencia cierta si era policía, ahí, tomando su coñac. La casa estaba tomada.
—Qué le hiciste —dijo al fin el negro.
—Señor, mida sus palabras. Yo lo trato con la mayor consideración. Así que haga el favor de... —el policía o lo que fuera lo agarró de las solapas y le dio un puñetazo en la nariz. Anonadado, el señor Lanari sintió cómo le corría la sangre por el labio. Bajó los ojos. Lloraba. ¿Por qué le estaban haciendo eso? ¿Qué cuentas le pedían? Dos desconocidos en la noche entraban en su casa y le pedían cuentas por algo que no entendía y todo era un manicomio.
—Es mi hermana. Y vos la arruinaste. Por tu culpa, ella se vino a trabajar como muchacha, una chica, una chiquilina, y entonces todos creen que pueden llevársela por delante. Cualquiera se cree vivo ¿eh? Pero hoy apareciste, porquería, apareciste justo y me las vas a pagar todas juntas. Quién iba a decirlo, todo un señor...
El señor Lanari no dijo nada y corrió al dormitorio y empezó a sacudir a la chica desesperadamente. La chica abrió los ojos, se encogió de hombros, se dio vuelta y siguió durmiendo. El otro empezó a golpearlo, a patearlo en la boca del estómago, mientras el señor Lanari decía no, con la cabeza y dejaba hacer, anonadado, y entonces fue cuando la chica despertó y lo miró y le dijo al hermano:
—Este no es, José —lo dijo con una voz seca, inexpresiva, cansada, pero definitiva. Vagamente el señor Lanari vio la cara atontada, despavorida, humillada del otro y vio que se detenía, bruscamente y vio que la mujer se levantaba, con pesadez, y por fin, sintió que algo tontamente le decía adentro "Por fin se me va este maldito insomnio" y se quedó bien dormido. Cuando despertó, el sol estaba alto y le dio en los ojos, encegueciéndolo. Todo en la pieza estaba patas arriba, todo revuelto y le dolía terriblemente la boca del estómago. Sintió un vértigo, sintió que estaba a punto de volverse loco y cerró los ojos para no girar en un torbellino. De pronto se precipitó a revisar todos los cajones, todos los bolsillos, bajó al garaje a ver si el auto estaba todavía, y jadeaba, desesperado a ver si no le faltaba nada. ¿Qué hacer, a quién recurrir? Podría ir a la comisaría, denunciar todo, pero ¿denunciar qué? ¿Todo había pasado de veras? "Tranquilo, tranquilo, aquí no ha pasado nada" trataba de decirse pero era inútil: le dolía la boca del estómago y todo estaba patas arriba y la puerta de calle abierta. Tragaba saliva. Algo había sido violado. "La chusma", dijo para tranquilizarse, "hay que aplastarlos, aplastarlos", dijo para tranquilizarse. "La fuerza pública", dijo, "tenemos toda la fuerza pública y el ejército", dijo para tranquilizarse. Sintió que odiaba. Y de pronto el señor Lanari supo que desde entonces jamás estaría seguro de nada. De nada.


Germán Rozenmacher (1936/1971) es uno de los narradores y dramaturgos que en los años sesenta contribuyó a definir una época; también fue un periodista excepcional. Se crió en un conventillo. Su padre había sido cantor de sinagoga, al igual que su abuelo. Él había decidido emprender otro camino, cuando a los dieciocho años se enamoró de una máquina de escribir. En todo lo que escribió puso de manifiesto sus propios conflictos existenciales. Al igual que otros escritores, en su momento, adhirió al peronismo; pero siempre desde un costado crítico. Por judío, incomodaba a algunos peronistas que sospechaban al sionista. Por peronista, incomodaba a ciertos judíos. Por defender a los palestinos fue tachado de traidor. Por peronista, defraudaba a la izquierda y era insoportable para la derecha. Por revolucionario, era peligroso para los amantes del orden.
Germán Rozenmacher falleció una mañana de intenso frío en Mar del Plata, junto con su hijo Pablo, de 5 años. Por el frío había encendido las hornallas de la cocina del pequeño departamento que ocupaba; pero no abrió una ventana. Un ridículo escape de gas le arrebató la vida, en la mañana del 6 de agosto de 1971, a los 35 años, mientras preparaba unas notas en Mar del Plata

Encontrado en
http://leerporquesi-1007.blogspot.com/2010/03/rozenmacher-german-cabecita-negra.html

domingo, 12 de diciembre de 2010

Y vos y tu familia, ¿no son inmigrantes?

Me da vergüenza el Jefe de Gobierno que tenemos.

Espero que pida perdón a las comunidades bolivianas y paraguayas en nuestro país.

Y que nos pida perdón a todos.

En el acuerdo firmado en el 2002, todos los habitantes del Mercosur podemos circular e intalarnos en cualquiera de ellos.

El ahora jefe de la bancada del PRO en la legislatura, Critian Ritondo, celebró y elogió el acuerdo celebrado por los países del Mercosur el 9 de noviembre de 2002.



Acá va la información:

Los países integrantes del Mercosur (la Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile y Bolivia) aprobaron el 9 de noviembre de 2002 el libre tránsito y residencia para todos sus habitantes. Esto implicó quienes viven en cada nación pueden circular o instalarse en cualquiera de ellas y gozarán los mismos derechos civiles que los nativos.
El propio Cristian Ritondo, hoy titular del bloque del PRO en la Legislatura porteña, celebró aquel acuerdo. No era para menos: en el momento en que se firmó, se desempeñaba como subsecretario del Ministerio del Interior. "Estamos frente a algo revolucionario que nos deja con una legislación sobre libre circulación de personas más avanzada que la de la Unión Europea", dijo entonces. El tratado eliminó la categoría de inmigrante ilegal para los ciudadanos de los países que integran el bloque regional. En aquel momento implicó la regularización automática de 300 mil argentinos que vivían en esos países y de cientos de miles de inmigrantes que residían en la Argentina, entre ellos 400 mil paraguayos. Paradójicamente, el jefe político de Ritondo hoy atribuye a la "inmigración descontrolada" el conflicto en Soldati.

http://tiempo.elargentino.com/notas/tratado-de-ritondo

martes, 7 de septiembre de 2010

30 RAZONES PARA DECIR NO AL KIRCHNERISMO

Por Rafael Arrastía.

1. NO a la nacionalización de las AFJP: Quiero que ya mismo le retornen nuestra plata a los bancos extranjeros para que ellos ganen los intereses. No quiero que con esos fondos el ANSES haga Escuelas en todo el país o le brinde proteínas al cerebro de nuestros niños.

2. No a la creación de 3.700 nuevas empresas metalúrgicas que se crearon desde 2003, con la creación 170.000 nuevos puestos de trabajo… No queremos mas fuentes de trabajo!!!!, si hay muchos desocupados es mejor porque así hay mas oferta laboral y podemos bajar los sueldos y luego reprimir como hicimos siempre.

3..No a las 6.500 obras públicas que se están haciendo en todo el país. Si hay mas escuelas y universidades habrá mas trabajo, si hay mas rutas habrá mas comercio, si hay mas centrales termoeléctricas no habrá cortes de luz y habrá más producción, si hay mas puertos habrá mas exportación ¡!! NOOO…por favor volvamos a los saqueos !!.

4. No a los 5.000 Kilómetros de redes de agua y cloacas que se construyeron en estos 7 años. No queremos que haya un ministerio que planifique e invierta donde los privados no invierten. Porque dá la sensación de que hay un Gobierno que está construyendo un futuro para todos…!!Y ESO NO ES CIERTO!! Porque Maria Laura Santillan nos dice que no es verdad.

5. No a la entrega de 3 millones de netbooks a estudiantes secundarios argentinos. Que vayan a la esquina a tomar un cerveza o a consumir paco. Si estudian van a conseguir trabajo en blanco y ASÍ van aportar al ANSES, pero esa caja ya no la manejan los Bancos Privados.

6. NO a la generación de empleo para 4 millones de argentinos que consiguieron trabajo desde el 2003, y así el desempleo paso del 23% al 8%. ¡Que los devuelvan ya! No a que la argentina tenga el Salario Mínimo más alto de America Latina.

7. No queremos a los 70 mil jóvenes de Europa y toda America que estudian en la Argentina, por ser un país barato, “seguro” y de alto nivel académico, y que hacen ingresar al país 320 millones de pesos por año. NOOO…Eligieron mal, la educación es mala, aunque ellos se sienten mas seguros que en otros países, están equivocados son estúpidos suicidas y masoquistas!!

8. NO a la Asignación Universal por Hijo, que lleva proteínas a los cerebros de los niños. ¡! Por díos!!... Si sigue bajando la pobreza que nos dejaron los Menemistas y Radicales de que va a hablar Bergoglio.

9. No a la repatriación de 700 científicos argentinos, con sueldos acordes a sus estudios. No a la recuperación del CONICET: Que se vuelvan a EE.UU o que se vayan a lavar los platos, como decía el inolvidable ministro Cavallo.

10. No a las 700 escuelas que se construyeron. ¿Quién se cree Kirchner? ¿Sarmiento? ¡Demolición ya! NO al Aumento del Presupuesto Educativo: Rechazamos que se haya aumentado desde el 2003 del 1,2% del PBI al 6% del PBI actual.

11. NO al Dólar a 4 pesos que protege la industria nacional y favorece las exportaciones. Quiero volver al 1 a 1, donde podíamos comprar todo afuera en lugar de fabricarlo acá, y así cerramos 400 mil empresas, legamos a 4 millones de desocupados y a 200 mil millones en deuda externa. Que vuelvan Cavallo y López Murphy, y vuelva la basura de Taiwan!!!

12. NO al Plan Argentina Trabaja, que hizo que 100 mil argentinos se organicen en cooperativas. ¡! Los que tienen hambre que pidan en las calles, que coman en ollas populares y que los defienda Castells; y si no que realicen saqueos organizados por Dualdhe... ¡Todos los Pobres a la Cárcel! ¡Mano Dura YA!

13. NO a la vuelta al crédito y las cuotas sin interés: Quiero volver al 2003, nada de compra de autos 0 kilómetro, ni cocinas, ni calefones, ni computadoras pagadas en 30 inútiles cuotas. No quiero que trabajen los trabajadores de esas empresas, ¡! quiero que los despidan ¡!.Quiero ver piqueteros que corten las calles !!!

14. NO a la recuperación Correo Argentino para los argentinos. ……..NO a la Nacionalización de Aerolíneas:……. NO a la recuperación de la Fábrica de Aviones de Córdoba: Podemos comprar aviones brasileños, no necesitamos fabricarlos acá.

15. NO a la Renovación de la Corte Suprema: Quiero volver a la mayoría automática. Quiero volver a la corte anterior que nos permitía despedir a los trabajadores sin indemnización y nos permitía cubrir los negociados de las grandes corporaciones. Quiero que vuelvan los jueces menemistas!.

16. NO a la derogación de la Ley de Radiodifusión de la Dictadura: Quiero que los medios sigan en pocas manos privadas y quiero seguir pagando para ver el fútbol.

17. No a la ley conocida como Estatuto del Peón Rural, por el cual los trabajadores del campo comenzaran a tener seguridad social, aguinaldo y vacaciones pagas. Esto es peronista!!! Esto con Duhalde o con Mari no pasaría!!. No a la Ley para Las Empleadas Domésticas. Pero que se cree Cristina, que es Eva Duarte?.

18. No a que se haya bajado la relación de la DEUDA EXTERNA de un 160% del PBI a solo un 40% del PBI. Con Esto solo logramos los elogios de Hillary Clinton como Secretaria de Estado de EE. UU. Con esto lo único que se logra es que Morales Solá no sepa que decir; y …ni Morales, ni Solá se merecen esa afrenta.

19. No a la Ley que preteje a las mujeres de la violencia domestica. No a la Ley de Matrimonio Igualitario. Apoyamos la propuesta de la Isla para gays del Cardenal Quarrasino.

20. . No al subsidio en los pasajes de los colectivos y los trenes, queremos que el transporte ocupe un alto porcentaje de los salarios como sucede en Brasil y en otros países de la región. No al subsidio en el GAS y la LUZ!!!

21. NO a la política de Derechos Humanos: No hay que juzgar a nadie, lo hecho, hecho está. Que devuelvan la ESMA para prácticas de tortura, ya que en cualquier momento la vamos a necesitar. Hay que darles la bendeción a todos los militares que nos gobernaron!!!!.

22. No al Fondo de Desendeudamiento de las Provincias. Si se endeudaron que se embromen!!!.....NO a la recuperación de los pequeños agricultores.

23. NO a la UNASUR, Unión Latinoamericana de Naciones: Que nos brinda la seguridad de que si atacan a uno, atacan a todos, porque hay un “Consejo Latinoamericano de Defensa”. ¡!Queremos volver a las relaciones carnales con EEUU!!! y que nadie nos apoye por el reclamo de Malvinas.

24. No a que la corrupción sea solo de algunos funcionarios. Queremos que todas las políticas sean corruptas (como la privatización de los fondos de los jubilados, de YPF, SOMISA, la Luz, el Gas, los trenes, etc.); como fue hasta el 2003. Si todo el “modelo de país” es corrupto no es noticia y no sale en los diarios, en cambio cuando la corrupción es de un solo funcionario, como Jaime, es tapa de Clarín.
25. No a la libertad de reclamar públicamente sin represión.
¡! Queremos gases y palos, como en Grecia o como fue en los últimos 50 años !!!

26. No a la Tevisión Digital, Abierta y Gratuita, para TODOS los argentinos. Queremos seguir pagando por la TV por Cable y por el fútbol, y sobre todo ¡! queremos que el grupo Clarín vuelva a dirigir a nuestros Presidentes ¡!. No a la emisión de Canal Encuentro, educativo y cultural.

27. No a un festejo masivo del Bicentenario de la Patria. Donde participen todos los sectores, como las provincias, las colectividades, la Industria, los militares, los artistas, las Madres de Plaza de Mayo, los pueblos originarios, etc. La patria debe ser para pocos elegidos y los festejos también…!!Al Colón!!... Al Colón!!!

28. No al descuento del 80% para los medicamentos de jubilados, que vuelva al 40% como fue hasta el 2009. Si los viejos no se cuidaron de jóvenes y trabajaron de más, que se embromen.

29. NO a la jubilación universal para 1.800.000 viejos.
Los que no hicieron aportes, que no se jubilen como era antes, y que devuelvan la plata todos los que se jubilaron injustamente con Kirchner.

30. No a que vengan millones de TURISTAS por año a visitar Buenos Airtes y la Argentina PORQUE AFIRMAN QUE ES EL PAÍS MAS SEGURO DE TODA AMERICA LATINA. No queremos que venga nadie a vernos porque se llevan una imagen falsa, si quieren conocer el país que nos miren desde el exterior por Canal 13 y por TN